FILIPINAS
Mirada antropológica
Fecha:
UNDERCONSTRUCTION
Tour de
25 DE FEBRERO – 8 DE MARZO DE 2027 12 DÍAS / 11 NOCHES
Puestos disponibles:
PRECIOS
1.- INTRODUCCIÓN
Queridos compañeros de viaje:
Cuando pensamos en Filipinas, la primera imagen que nos viene a la mente suele ser la de un paraíso tropical: playas blancas, aguas transparentes, palmeras y atardeceres perfectos.
Pero Filipinas es mucho más que eso.
Es un archipiélago inmenso, formado por islas, ciudades, montañas, bosques, ríos y costas, pero, sobre todo, por personas, culturas y comunidades que han desarrollado a lo largo del tiempo formas muy diferentes de vivir y relacionarse con el territorio.
Con este Photo Tour quiero llevaros a una parte de Filipinas que rara vez aparece en las imágenes que normalmente asociamos con este país.
Partiremos de Manila, una metrópolis compleja y llena de contrastes, para después desplazarnos hacia las islas de Samar y Biliran, atravesando territorios rurales, pequeños pueblos, ríos y comunidades locales. Conoceremos a sus habitantes, nos acercaremos a realidades diferentes e intentaremos comprender, antes incluso de fotografiar, el lugar en el que nos encontremos.
Porque este viaje nace de una convicción que siempre ha acompañado mi manera de fotografiar: conocer para fotografiar.
La fotografía será nuestra herramienta para observar, interpretar y contar. No buscaremos simplemente imágenes bonitas, sino imágenes capaces de transmitir algo de las personas y los lugares con los que nos hayamos encontrado.
Será un viaje por Filipinas, pero, sobre todo, un viaje a través de la mirada humana.
2.- ¿POR QUÉ ESTE VIAJE?
He elegido Filipinas porque es uno de esos lugares donde viajar puede convertirse en una oportunidad extraordinaria para observar la relación entre el ser humano y el territorio.
Pero, sobre todo, he elegido esta parte de Filipinas.
No me interesaba construir un itinerario alrededor de los destinos más conocidos del archipiélago ni perseguir las imágenes de postal que han hecho famoso a este país. Quería ir más lejos, adentrarme en territorios menos presentes en los circuitos turísticos internacionales y descubrir una dimensión más cotidiana y humana.
Por eso, nuestro viaje recorrerá Manila, Samar, Biliran y Leyte.
Manila será el punto de partida: una metrópolis inmensa, compleja y llena de contradicciones, donde conviven arquitecturas, culturas, clases sociales y formas de vida muy diferentes.
Después nos desplazaremos hacia Samar y Biliran, donde la relación con el territorio cambia por completo. Ríos, bosques, montañas, costas, agricultura y pequeños pueblos configuran un paisaje en el que las personas no son simples espectadoras, sino parte integrante del entorno en el que viven.
En Samar tendremos también la oportunidad de conocer a la comunidad Mamanwa. No para buscar imágenes exóticas ni convertir un encuentro humano en un espectáculo fotográfico, sino para acercarnos a una realidad cultural diferente de la nuestra y comprender, a través de las personas, su relación con el territorio y con su propia comunidad.
Esta es la razón por la que he elegido la palabra antropológico.
No porque este sea un viaje académico o un estudio científico, sino porque quiero que la fotografía nos lleve a observar, ante todo, al ser humano: cómo habita, trabaja, se desplaza, construye, celebra, come, se comunica y vive en su entorno.
Fotografiar, en este caso, significa intentar comprender.
Y quizá esa sea precisamente la forma más interesante de viajar: llegar a un lugar sin limitarnos a mirarlo, sino intentando comprenderlo a través de las personas que lo habitan.
3.- ¿QUÉ FOTOGRAFIARÁS?
En este viaje fotografieremos, sobre todo, a las personas y su relación con el territorio.
En Manila trabajaremos con la complejidad de la metrópolis: arquitectura colonial y contemporánea, barrios populares, mercados, medios de transporte, calles, letreros, luz artificial y vida cotidiana. Una ciudad que observaremos a través de sus contrastes y sus múltiples identidades.
En Samar y Biliran, nuestra mirada cambiará junto con el paisaje. En nuestras fotografías aparecerán pequeños pueblos, viviendas, puertos, barcas, pescadores, agricultores, mercados, caminos rurales y personas inmersas en sus actividades cotidianas.
Fotografiaremos también el agua en todas sus formas: ríos, costas, cascadas, manantiales y mar. Pero no como un simple elemento paisajístico. Intentaremos contar cómo forma parte de la vida de las comunidades que encontremos.
También estarán presentes los bosques, las montañas, las formaciones kársticas y las cuevas de Samar, donde podremos trabajar con la luz natural, las sombras, los reflejos y la relación entre el paisaje y la presencia humana.
Prestaremos especial atención al retrato y a la fotografía de la vida cotidiana. El encuentro con la comunidad Mamanwa nos ofrecerá la posibilidad de fotografiar a sus integrantes, sus viviendas, sus actividades y momentos de la vida comunitaria, siempre desde el diálogo y el consentimiento.
En Leyte podremos acercarnos a otro tipo de paisaje humano: el de la memoria. La historia de la Segunda Guerra Mundial y el desembarco de MacArthur podrán convertirse en una oportunidad para fotografiar la relación entre territorio, memoria y representación.
Y después estarán todas esas fotografías que ningún itinerario puede prever: una persona con la que nos cruzamos por la calle, una escena de trabajo, una luz particular, una casa, un gesto, una espera, un encuentro.
Porque muchas veces es precisamente cuando dejamos de buscar una fotografía cuando empezamos a encontrarla de verdad.
4.- ¿QUÉ APRENDERÁS?
Este viaje será también un laboratorio fotográfico.
No partiremos de un programa rígido de técnicas que debamos aplicar en momentos determinados. Serán el territorio, la luz, las personas y las situaciones que encontremos quienes nos sugieran cómo fotografiar.
Trabajaremos con la larga exposición, aprovechando el movimiento del agua, la luz nocturna y aquellas situaciones en las que el tiempo se convierte en parte de la imagen.
Experimentaremos con la doble y la múltiple exposición, buscando superposiciones y combinaciones capaces de contar más de una dimensión de un mismo lugar.
Utilizaremos el flash tanto para controlar la luz como para construir imágenes diferentes en situaciones de retrato, escenas de la vida cotidiana y durante nuestras sesiones nocturnas.
Trabajaremos con filtros, aprendiendo a aprovechar las condiciones de luz y las características del paisaje para obtener imágenes más personales.
Experimentaremos también con técnicas de movimiento como el barrido, el zooming y los movimientos intencionados de la cámara, convirtiendo el movimiento en una herramienta expresiva.
Pero este Photo Tour tendrá una característica especial: será también un viaje de prospección.
Esto significa que, durante el viaje, podréis verme trabajar en primera persona como fotógrafo y artista. Os explicaré mis ideas, intuiciones y decisiones técnicas mientras me enfrento a situaciones fotográficas que, en muchos casos, también encontraré por primera vez.
Podréis ver en directo cómo un autor se enfrenta a algo que desconoce, cómo observa, experimenta, se equivoca, cambia de dirección y busca una solución.
No será, por tanto, un viaje en el que simplemente os mostraré fotografías ya realizadas o técnicas preparadas de antemano. Veréis el proceso creativo mientras sucede.
Y lo haremos juntos.
Podréis hacerme preguntas, debatir mis decisiones y compartir vuestras ideas. Pero yo también os haré preguntas, porque creo que la enseñanza no tiene por qué ser necesariamente un proceso unidireccional.
El intercambio, la curiosidad y las distintas sensibilidades del grupo crearán nuevas posibilidades.
Porque cuando viajamos y fotografiamos juntos, una conversación puede cambiar nuestra manera de mirar algo. Y de un intercambio de ideas, de una interpretación diferente de un mismo lugar, puede surgir una auténtica obra de arte.
En el fondo, eso es precisamente lo que significa viajar juntos: no solo compartir un lugar, sino compartir una mirada.
DÍA 1
LLEGADA A MANILA
Llegada internacional, traslado al hotel y registro de entrada.
La primera jornada será completamente libre para descansar después del largo viaje desde Europa. No hay actividades previstas: prefiero que el viaje comience con calma, dejando el tiempo necesario para recuperarse del trayecto y aclimatarse.
Alojamiento: Manila
DÍA 2
MANILA
Manila, entre el día y la noche. Nuestro primer día completo de viaje estará dedicado a Manila.
No quiero convertirlo en una simple visita a monumentos ni en una sucesión de lugares imprescindibles, sino aprovecharlo como nuestro primer ejercicio fotográfico del viaje.
Recorreremos las distintas facetas de la ciudad, observando su arquitectura colonial y contemporánea, los barrios populares, los mercados, los medios de transporte y la vida cotidiana. Fotografiaremos personas, calles, arquitectura y contrastes, intentando interpretar Manila a través de sus múltiples identidades.
Y cuando llegue el atardecer, seguiremos fotografiando. La noche formará parte de nuestro recorrido tanto como el día: trabajaremos con la luz artificial, el movimiento de la ciudad y las atmósferas urbanas.
Alojamiento: Manila
DÍA 3
SAMAR
MANILA → TACLOBAN → BASEY
Un vuelo por la mañana nos llevará de Manila a Tacloban. Desde allí llegaremos a Samar cruzando el puente de San Juanico, una de las principales conexiones entre Leyte y Samar.
Llegaremos a Basey, una de las puertas de entrada a esta zona de Samar, donde empezaremos a conocer la localidad, el río y la vida cotidiana de la comunidad.
Por la tarde tendremos tiempo para una primera exploración fotográfica de Basey y, si las condiciones de luz son favorables, para nuestra primera sesión al atardecer.
Alojamiento: Basey, Samar
DÍA 4
BASEY Y LA COMUNIDAD MAMANWA
Un encuentro con una comunidad indígena. Esta será una de las jornadas más especiales del viaje.
Habremos organizado previamente un encuentro con la comunidad Mamanwa de la zona de Basey, en Wespal. No será una simple visita turística y no quiero que se viva como una «visita tribal».
El objetivo será conocer a la comunidad, hablar con sus integrantes, comprender su forma de vida y, siempre que contemos con su consentimiento, fotografiar.
Tendremos tiempo para trabajar el retrato, la vida cotidiana, las viviendas, la artesanía, la alimentación, las actividades comunitarias y la relación con el entorno.
Sobre todo, dejaremos que la fotografía surja sin forzarla.
La participación de la comunidad Mamanwa en iniciativas de turismo comunitario desarrolladas en la zona de Basey nos permitirá, además, organizar este encuentro mediante la colaboración local, respetando en la medida de lo posible los tiempos y las dinámicas de la comunidad.
Alojamiento: Basey, Samar
DÍA 5
SOHOTON CAVES & NATURAL BRIDGE
El río, el bosque y la piedra. Dedicaremos la jornada a Sohoton Caves & Natural Bridge. Pero no será simplemente un día dedicado a las cuevas. El recorrido para llegar a Sohoton se realiza en barca por el río Basey, y será precisamente este viaje a través del agua una parte fundamental de nuestra experiencia fotográfica.
Trabajaremos la relación entre el agua y el bosque, las embarcaciones y sus conductores, las enormes formaciones kársticas, las cuevas y la luz natural que penetra en los espacios subterráneos. Tendremos a nuestra disposición reflejos, movimiento, agua, sombras y distintas condiciones de luz para experimentar también con la relación entre el paisaje y la escala humana.
La zona está vinculada, además, a iniciativas locales de turismo comunitario, un aspecto que encaja perfectamente con nuestra manera de viajar.
Alojamiento: Basey, Samar
DÍA 6
EL INTERIOR DE SAMAR
Un día para explorar. Esta será, deliberadamente, la jornada menos definida del itinerario. Podremos elegir entre distintas posibilidades, como el río Ulot y Paranas, las cascadas de Lulugayan o alguna zona rural de Samar todavía alejada de los circuitos turísticos más conocidos.
No quiero que este día esté sujeto a un programa rígido. Será nuestra jornada fotográfica flexible, la que nos permitirá adaptar el viaje a lo que hayamos encontrado durante los días anteriores.
Podremos aprovecharla si las condiciones meteorológicas no son favorables, para reorganizar el encuentro con la comunidad Mamanwa, seguir la actividad de un mercado, asistir a una celebración, observar el trabajo agrícola o, sencillamente, regresar a un lugar que durante la prospección nos haya despertado especial curiosidad.
Porque en nuestros Photo Tours, lo imprevisto también puede formar parte del viaje. No quiero un itinerario concebido como una carrera de un punto a otro, sino una estructura que nos permita detenernos cuando algo merezca realmente ser fotografiado.
Alojamiento: Samar
DÍA 7
BILIRAN
SAMAR → BILIRAN
Dejaremos Samar para llegar a la isla de Biliran. El traslado nos llevará por la zona de Tacloban y continuará después hacia Naval, capital de la provincia de Biliran.
Para nuestro pequeño grupo, con todo el equipo fotográfico, utilizaremos un vehículo privado que hará el trayecto más cómodo y, sobre todo, más flexible.
Sin embargo, la llegada a Biliran no será simplemente el final de una jornada de traslado.
Por la tarde empezaremos a explorar Naval, su puerto, la costa y la vida cotidiana de la ciudad. Será nuestro primer encuentro con una realidad insular muy diferente de la de Samar.
Alojamiento: Naval, Biliran
DÍA 8
EL BILIRAN RURAL
La vida cotidiana de la isla. Empezaremos a explorar la parte más rural de Biliran. Entraremos en pequeños pueblos, recorreremos carreteras secundarias y observaremos la relación cotidiana entre las personas y el territorio.
Fotografiaremos la agricultura, las viviendas, los mercados, los pescadores, los pequeños puertos y los paisajes, intentando contar, sobre todo, la vida cotidiana de la isla.
Nuestro interés no se limitará a lo que resulta bonito a la vista, sino que buscaremos aquello que nos permita contar algo del lugar.
Precisamente esto es lo que distingue nuestro viaje de un simple itinerario en busca de playas tropicales.
Alojamiento: Biliran
DÍA 9
BILIRAN: AGUA, BOSQUE Y PAISAJE
La naturaleza de Biliran. Dedicaremos esta jornada a la naturaleza de la isla, combinando cascadas, bosques, manantiales y costa.
En cada lugar nos tomaremos el tiempo necesario para fotografiarlo de distintas maneras, observando cómo cambian la luz, el movimiento del agua, la composición y nuestra percepción del paisaje.
También será una oportunidad para experimentar con diferentes técnicas fotográficas y descubrir cómo transformar un paisaje natural en una fotografía personal, en lugar de limitarnos a registrarlo.
Alojamiento: Biliran
DÍA 10
BILIRAN → LEYTE
Entre paisaje y memoria. Dejaremos Biliran para dirigirnos hacia Leyte.
Aquí nos centraremos en la memoria histórica de la Segunda Guerra Mundial, el desembarco de MacArthur, los monumentos y los paisajes vinculados a aquellos acontecimientos. También nos acercaremos a una Leyte más cotidiana, hecha de pequeños pueblos, costa, agricultura y vida local.
Alojamiento: Leyte / zona de Tacloban
DÍA 11
LEYTE → TACLOBAN → MANILA
Regresaremos a Tacloban para tomar el vuelo directo a Manila.
A nuestra llegada a la capital, nos trasladaremos al hotel. Pasaremos deliberadamente nuestra última noche en Manila: no quiero que el regreso internacional coincida con el mismo día del traslado desde Leyte.
Así tendremos tiempo para terminar el viaje con tranquilidad, compartir una última cena y, si los horarios lo permiten, realizar una breve sesión fotográfica nocturna.
Alojamiento: Manila
DÍA 12
MANILA → ITALIA
Desayuno y traslado al aeropuerto.
Ha llegado el momento de dejar Filipinas y regresar a Italia, llevándonos no solo las fotografías realizadas durante el viaje, sino, sobre todo, las imágenes y los encuentros que habrán dado forma a nuestro recorrido.
Regreso a Italia.UN ARCHIPIÉLAGO, MUCHOS MUNDOS
Filipinas es un inmenso archipiélago del Sudeste Asiático formado por miles de islas, divididas tradicionalmente en tres grandes áreas: Luzón, Bisayas y Mindanao.
Esta geografía ha contribuido a crear una extraordinaria variedad de pueblos, lenguas, culturas y tradiciones. En el país existen alrededor de ochenta grandes grupos lingüísticos y cientos de variedades lingüísticas, una complejidad cultural que hace difícil hablar de Filipinas como si fuera una realidad homogénea.
Nuestro viaje se concentrará principalmente en las Bisayas Orientales, la región que comprende Leyte, Samar y Biliran, junto con otras tres provincias. Aquí vive una población mayoritariamente waray, aunque en algunas zonas, especialmente en Leyte, también se hablan otras lenguas, entre ellas el cebuano.
UNA HISTORIA DE ENCUENTROS Y COLONIZACIONES
Antes de la llegada de los europeos, las islas ya estaban habitadas por numerosas comunidades con sus propias estructuras políticas, redes comerciales, creencias y tradiciones.
En 1521 llegó Fernando de Magallanes y, durante las décadas siguientes, comenzó la colonización española. En 1565, Miguel López de Legazpi fundó el primer asentamiento español permanente en Cebú, dando inicio a más de tres siglos de presencia colonial. Manila se convertiría en el centro político de la colonia y en uno de los principales nodos del comercio entre Asia, América y Europa.
La colonización española transformó profundamente la sociedad filipina. La religión católica, las instituciones coloniales, la arquitectura, la lengua y muchas costumbres cotidianas entraron en diálogo —y, a menudo, en conflicto— con las culturas y los sistemas sociales preexistentes.
Esta superposición de mundos todavía puede reconocerse hoy en Filipinas: en las iglesias, las fiestas religiosas, los nombres, la arquitectura, las tradiciones e incluso en la manera en que las comunidades interpretan la relación entre la religión oficial y las creencias populares.
SAMAR, LEYTE Y BILIRAN
Las islas que recorreremos pertenecen a las Bisayas Orientales, una región caracterizada por sus montañas, bosques, ríos, costas y fértiles zonas agrícolas.
Samar es una de las grandes islas orientales del archipiélago y cuenta con extensas áreas forestales y un territorio especialmente vinculado al agua y a la navegación.
Biliran es, en cambio, una pequeña provincia insular situada al norte de Leyte. Naval, su capital, será una de nuestras bases durante el viaje. La isla presenta un paisaje extraordinariamente variado, donde montañas, manantiales, cascadas, agricultura y mar conviven en un espacio relativamente reducido.
Leyte será nuestro puente geográfico e histórico entre las distintas partes del viaje. También es una de las principales economías de las Bisayas Orientales: junto con Samar, Biliran y las demás provincias de la región, contribuye a una economía basada principalmente en los servicios, la agricultura, la pesca, el comercio y la actividad industrial.
PERSONAS Y TRABAJO
La economía de las Bisayas Orientales mantiene un fuerte vínculo con el territorio.
La agricultura, la pesca, la silvicultura y el comercio siguen formando parte de la vida cotidiana de muchas comunidades. El coco y el abacá se encuentran entre los principales productos agrícolas de la región, mientras que Leyte alberga también una importante actividad industrial y uno de los principales distritos geotérmicos del país.
Esto significa que, durante nuestro viaje, el trabajo no será algo separado del paisaje.
Los campos, las barcas, los mercados, las carreteras, los puertos, las viviendas y los pequeños núcleos habitados nos permitirán observar continuamente la relación entre las personas y el entorno en el que viven.
RELIGIÓN Y CREENCIAS
Filipinas es hoy un país de mayoría cristiana, con una presencia católica especialmente fuerte. Sin embargo, la religiosidad filipina contemporánea es el resultado de una larga superposición cultural.
El catolicismo introducido durante el periodo español se ha entrelazado con tradiciones locales anteriores, creando en muchos lugares una combinación particular de prácticas religiosas oficiales, devociones populares y creencias tradicionales.
Junto a las iglesias y las celebraciones católicas existen también formas de medicina popular y prácticas rituales que forman parte del patrimonio cultural de diversas comunidades.
Uno de los ejemplos más conocidos se encuentra en la isla de Siquijor, en las Bisayas Centrales, famosa por la tradición de los *mananambal*, los sanadores tradicionales. Prácticas como el *bolo-bolo*, junto con el uso de plantas medicinales y rituales de curación, han sido documentadas en diversos estudios etnobotánicos y antropológicos.
Sin embargo, no se trata simplemente de «magia» o «brujería», categorías con las que estas tradiciones se han presentado a menudo al público. Son prácticas culturales complejas, vinculadas a la concepción local de la salud, la enfermedad, la naturaleza y el mundo espiritual.
Es precisamente este tipo de superposición cultural lo que nos interesa observar: no para convertirlo en folclore, sino para intentar comprender su significado para las personas que lo viven.
POLÍTICA
Filipinas es una república democrática cuya capital es Manila.
El país se organiza administrativamente en regiones, provincias, ciudades y municipios. Las Bisayas Orientales constituyen la Región VIII y comprenden seis provincias y siete ciudades. Tacloban, adonde llegaremos desde Manila, es la capital regional y una ciudad altamente urbanizada.
MONEDA
La moneda oficial es el peso filipino (PHP), dividido en 100 centavos.
En las ciudades y los principales destinos turísticos suele haber cajeros automáticos y servicios bancarios, mientras que en las zonas rurales y las comunidades pequeñas es aconsejable llevar siempre suficiente dinero en efectivo.
UNA CULTURA QUE OBSERVAR, NO CONSUMIR
Quizá lo más importante que debéis saber antes de partir es que este viaje nos pondrá a menudo en contacto con personas y comunidades que no se encuentran habitualmente con fotógrafos extranjeros.
Por eso, nuestro enfoque estará siempre basado en el respeto, la curiosidad y el consentimiento.
No buscaremos imágenes exóticas que coleccionar. Buscaremos personas a las que conocer, historias que escuchar y situaciones que comprender.
Porque detrás de cada fotografía de este viaje habrá un encuentro.La elección de los alojamientos también forma parte de mi manera de organizar los Photo Tours.
No busco necesariamente hoteles de lujo, sino establecimientos cómodos, cuidados, agradables y coherentes con el lugar en el que nos encontramos.
Durante este viaje alternaremos hoteles boutique, pequeños hoteles y resorts seleccionados personalmente por su ubicación, la calidad de las habitaciones, la tranquilidad, el desayuno y la posibilidad de descansar bien después de las jornadas de fotografía.
Siempre que sea posible, daré preferencia a alojamientos con piscina, espacios comunes agradables y un ambiente íntimo, evitando los grandes complejos impersonales.
Según el destino, podremos alojarnos en establecimientos muy diferentes entre sí: hoteles urbanos, pequeños resorts rodeados de vegetación, bungalós en la costa o alojamientos junto al mar.
El objetivo es siempre el mismo: encontrar un equilibrio entre comodidad, autenticidad y funcionalidad.
Todas las habitaciones serán privadas y dispondrán de baño privado.
Los hoteles definitivos se elegirán y confirmarán en función del número final de participantes y de la disponibilidad de los establecimientos en el momento de realizar la reserva.
Por tanto, la elección no estará vinculada a un único hotel predeterminado, sino a un conjunto de características concretas que quiero mantener a lo largo de todo el viaje.
Para mí, el hotel no es simplemente el lugar donde dormir.
Después de una jornada entre ciudades, pueblos, ríos, bosques, costas y personas, debe ser el lugar donde podamos detenernos, descansar y prepararnos para continuar el viaje al día siguiente.Los desplazamientos también forman parte del viaje.
En un itinerario como este, que atraviesa ciudades, islas, pueblos, carreteras rurales, ríos y territorios poco frecuentados por el turismo internacional, la logística debe ser necesariamente flexible.
Por eso combinaremos vuelos nacionales, traslados privados, embarcaciones y transportes locales, eligiendo en cada momento la solución más adecuada para el territorio que estemos recorriendo.
Desde Manila volaremos a Tacloban, donde comenzará nuestro recorrido por Samar. Para los desplazamientos por tierra utilizaremos, siempre que sea posible, un vehículo privado con conductor, lo que nos permitirá tener mayor libertad con los horarios, las paradas fotográficas y la gestión del equipo.
Durante el viaje también utilizaremos embarcaciones locales para llegar a algunos de los lugares más interesantes, como la zona de Sohoton, donde el recorrido por el río será parte esencial de nuestra experiencia fotográfica.
La logística definitiva se organizará durante el viaje de prospección y con el apoyo de operadores locales, eligiendo personas y servicios que conozcan realmente el territorio y nos permitan viajar con seguridad, comodidad y flexibilidad.
No buscaremos simplemente la forma más rápida de llegar de un punto a otro.
Siempre que sea posible, el tiempo necesario para desplazarnos se convertirá en parte del viaje: una carretera, un río, un puerto, una barca o un pueblo que atravesemos pueden convertirse, en cualquier momento, en una oportunidad para detenernos, observar y fotografiar.
Porque en un Photo Tour, un traslado no es necesariamente tiempo perdido.
A veces, es precisamente durante el recorrido cuando encontramos la fotografía que no estábamos buscando.No es necesario disponer de equipo profesional para participar en este Photo Tour.
Lo más importante es tener una cámara que conozcáis bien y que os permita trabajar en modo manual, controlando la velocidad de obturación, el diafragma y la sensibilidad ISO.
Para este viaje recomiendo una cámara mirrorless o réflex, acompañada de uno o varios objetivos que os permitan afrontar situaciones muy diferentes.
Un gran angular será especialmente útil para fotografiar arquitectura, paisajes, bosques, ríos y espacios abiertos, mientras que un teleobjetivo corto o medio podrá resultar muy valioso para los retratos, la vida cotidiana y para fotografiar sin alterar la naturalidad de determinadas situaciones.
Un objetivo luminoso será especialmente interesante para los retratos y para nuestras sesiones fotográficas al atardecer y durante la noche.
A quienes quieran experimentar con la larga exposición, les recomiendo también un trípode estable y, si ya disponéis de ellos, algunos filtros ND.
Durante el viaje también pueden resultar útiles un filtro polarizador, baterías y tarjetas de memoria suficientes, un sistema fiable para realizar copias de seguridad de las fotografías y una protección para el equipo durante los desplazamientos en barco y las jornadas más húmedas.
Sin embargo, no es necesario llevar todo lo que tenéis.
Siempre prefiero que cada fotógrafo viaje con un equipo que conozca bien y que realmente tenga intención de utilizar.
La fotografía no nace de la cantidad de objetivos que llevamos en la mochila, sino de lo que somos capaces de ver y de cómo decidimos interpretarlo.
Además, durante el viaje experimentaremos con distintas técnicas que también pueden practicarse con un equipo relativamente sencillo: larga exposición, doble y múltiple exposición, flash, filtros, barrido, zooming y movimientos intencionados de la cámara.
El equipo será, por tanto, una herramienta al servicio de nuestra creatividad, nunca al revés.Nuestro viaje tendrá lugar entre finales de febrero y principios de marzo, un periodo que considero especialmente interesante para explorar las Bisayas Orientales.
Filipinas tiene un clima tropical, cálido y húmedo durante gran parte del año, pero las condiciones meteorológicas varían considerablemente de una región a otra. Samar, Biliran y Leyte, situadas frente al Pacífico, suelen recibir más precipitaciones que otras zonas del archipiélago.
En esta época podemos esperar temperaturas cálidas, una humedad elevada y jornadas generalmente favorables para las actividades al aire libre, aunque también existe la posibilidad de chubascos tropicales, especialmente en las zonas más expuestas y en determinados momentos del día.
Las temperaturas oscilarán generalmente entre los 24 y los 30 °C, con condiciones más frescas a primera hora de la mañana y durante las noches, sobre todo en las zonas interiores y montañosas.
Por tanto, la lluvia no debe considerarse necesariamente un problema.
Al contrario, en un viaje fotográfico puede convertirse en un recurso: las nubes, los reflejos, el agua, la niebla, la vegetación mojada y los cambios repentinos de luz pueden crear condiciones fotográficas completamente diferentes a las de un día soleado.
Por este motivo, organizaremos el itinerario con cierta flexibilidad, dejando abierta la posibilidad de modificar algunas actividades en función de las condiciones meteorológicas.
Recomiendo llevar ropa ligera y transpirable, una chaqueta impermeable o un poncho, calzado adecuado para caminar por terrenos húmedos y una funda impermeable para la mochila y el equipo fotográfico.
El bañador también puede resultar útil: entre ríos, cascadas, manantiales y mar, el agua estará presente en muchas de nuestras jornadas.
Y, por supuesto, la crema solar, el repelente de insectos y una buena botella de agua reutilizable serán compañeros indispensables durante el viaje.EL NIVEL FÍSICO
Este Photo Tour es adecuado para personas con una condición física normal.
No es necesario ser deportista, pero sí estar acostumbrado a caminar, pasar varias horas fuera del hotel y afrontar jornadas que, en algunos momentos, pueden ser bastante intensas.
Durante el viaje caminaremos por ciudades, pueblos y zonas rurales, recorreremos senderos y terrenos irregulares y pasaremos tiempo al aire libre en condiciones de calor y humedad.
También habrá jornadas en barco, desplazamientos por carreteras secundarias y algunas actividades en la naturaleza, con posibles caminatas para llegar a cascadas, ríos, cuevas u otros lugares de interés fotográfico.
El calor y la humedad pueden aumentar la sensación de fatiga, especialmente durante las horas centrales del día.
Por tanto, no es necesario tener una preparación física específica, pero sí sentirse cómodo caminando durante varias horas, transitando por terrenos que no siempre serán regulares y afrontando jornadas dinámicas.
Siempre que sea posible, adaptaremos el ritmo a las condiciones del grupo y a las necesidades fotográficas.
EL NIVEL FOTOGRÁFICO
No se requiere una formación fotográfica profesional.
El Photo Tour está abierto tanto a fotógrafos con experiencia como a personas que quieran profundizar en su manera de fotografiar.
Durante el viaje trabajaremos la lectura de la luz, la composición, el retrato, la fotografía documental, la arquitectura, el paisaje, la fotografía nocturna y la relación entre las personas y su entorno.
También tendremos la oportunidad de experimentar con distintas técnicas, desde la larga exposición hasta la doble y la múltiple exposición, pasando por el flash, el uso de filtros, el barrido, el zooming y los movimientos intencionados de la cámara.
No importa qué cámara tengáis.
Mucho más importantes son la curiosidad, las ganas de observar y la disposición a experimentar.
Además, en este viaje el nivel fotográfico no dependerá únicamente de vuestra experiencia previa.
Al tratarse también de un viaje de prospección, podréis observar directamente mi proceso creativo, contrastar vuestras decisiones con las mías y experimentar conmigo ante situaciones que encontraremos por primera vez.
UN VIAJE PARA VIVIRLO, NO PARA CORRER
El itinerario es intenso porque en doce días recorreremos Manila, Samar, Biliran y Leyte.
Pero no quiero que el viaje se convierta en una carrera contra el reloj.
Dejaremos espacio, siempre que sea posible, para las pausas, el descanso y, sobre todo, las situaciones que encontremos a lo largo del camino.
Un pueblo, una persona, una luz inesperada, una barca en el río o una escena de la vida cotidiana pueden merecer más tiempo del que habíamos previsto.
Porque este no es un viaje en el que simplemente tengamos que llegar al siguiente destino.
Es un viaje en el que debemos aprender a detenernos cuando algo nos invita a mirar.
5.- NUESTRA MANERA DE VIAJAR
6.- COMO RESERVAR

¡ESCRÍBEME!
Cuéntame quién eres, qué tipo de fotografía te gusta, qué esperas de este viaje...
Y, sobre todo, qué te gustaría descubrir de ti mismo a través de la fotografía.
