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CAMBOYA: de Norte a Sur

Entre la piedra y el agua

Fecha:

Enero - Febrero - Octubre - Noviembre - Diciembre 2027

Tour de

12 días 11 noches

ABIERTO

Puestos disponibles:

GRUPOS PRIVADOS y GRUPOS DE MÁXIMO 6 PARTICIPANTES

PRECIOS

2 ARTISTAS 2.750 €
3 ARTISTAS 2.350 €
4 ARTISTAS 2.050 €
5 ARTISTAS 1.900 €
6 ARTISTAS 1.800 €

1.- INTRODUCCIÓN

Querido compañero de viaje:

Esta vez no te invito simplemente a viajar conmigo. Te invito a mi casa.

Vivo en Camboya desde hace ya dos años, pero mi historia con este país comenzó mucho antes, en 2007, cuando una colaboración con una ONG me trajo aquí por primera vez. Lo que debía ser un viaje se convirtió en el comienzo de una historia de amor nada platónica y, por suerte, plenamente correspondida.

A lo largo de estos años he aprendido a conocer a su gente, a escuchar sus ritmos y, sobre todo, a dejarme conquistar por una manera diferente de vivir el tiempo. Me he enamorado profundamente de la vida camboyana, de sus contradicciones, de su amabilidad y de esas extraordinarias ganas de mirar al futuro con los brazos abiertos.

Este viaje es el primero de dos itinerarios que he preparado para contar Camboya. Un primer paso para conocer su capital, su historia más reciente y las profundas raíces de un país que, para comprenderlo, no puede separarse de su pasado.

Y es que no podemos entender la Camboya de hoy sin recorrer la tragedia del régimen de Pol Pot y el genocidio que devastó el país. Una sociedad entera quedó destrozada y, todavía hoy, el tejido social camboyano continúa reconstruyéndose con una fuerza y una resiliencia sorprendentes. Quizá sea precisamente aquí donde mejor se comprende la extraordinaria energía de su gente: amable, curiosa, acogedora y con unas ganas increíbles de construir el futuro.

Pero no existe un pasado reciente sin otro mucho más lejano. Antes de todo esto, Camboya fue el corazón de uno de los mayores imperios de la historia del Sudeste Asiático: el Imperio jemer. Sus extraordinarias construcciones arquitectónicas, capaces todavía hoy de desafiar nuestra imaginación, han dejado uno de los patrimonios arqueológicos más importantes del mundo.

De Phnom Penh a Angkor, de los mercados a las aguas del Tonlé Sap, hasta llegar a las costas y las islas del sur, este primer viaje será una manera de recorrer Camboya a través del tiempo: desde su historia más antigua hasta las heridas de su pasado reciente, para llegar a un presente que mira al futuro con unas sorprendentes ganas de vivir.

2.- ¿POR QUÉ ESTE VIAJE?

Porque Camboya no es solo Angkor.

Es un país que vive constantemente entre el pasado y el presente, entre la piedra y el agua, entre los grandes imperios y los pequeños gestos cotidianos. Y es precisamente esta complejidad lo que quiero que descubráis a través de la fotografía.

He diseñado este Photo Tour partiendo de una pregunta muy sencilla: ¿cómo podemos contar Camboya sin limitarnos a fotografiar lo que ya conocemos?

Por eso recorreremos lugares muy diferentes entre sí. Nos adentraremos en la monumentalidad de Angkor, pero también nos detendremos en los pueblos del Tonlé Sap, en los talleres de los artesanos, en los mercados, entre los pescadores y en los lugares que cuentan la historia más reciente del país.

Iremos de la capital a las antiguas ciudades jemeres, de la selva al mar, de las orillas del lago a las islas del sur. Cambiaremos constantemente de entorno, de luz y de lenguaje fotográfico.

Pero, sobre todo, quiero que aprendamos a mirar antes de fotografiar.

No me interesa llevaros de un lugar a otro para llenar una tarjeta de memoria. Me interesa daros tiempo para observar, comprender lo que tenemos delante y encontrar vuestra manera personal de contarlo.

La Camboya que os propongo no es la de la fotografía de postal.

Es una Camboya hecha de personas, trabajo, memoria, arquitectura, agua, paisajes y transformaciones. Una Camboya que sigue cambiando, pero que aún conserva un vínculo profundísimo con su propia historia.

Y hay una última razón.

Esta es mi casa.

Vivo en Camboya y la conozco con los ojos de quien ha elegido quedarse, no solo de quien ha pasado unos días por aquí. Os llevaré a lugares que conozco, pero también a otros que sigo descubriendo. Os contaré lo que sé y, sobre todo, seguiremos haciendo juntos lo que para mí constituye el sentido más hermoso de la fotografía: mirar el mundo con curiosidad, incluso antes de pensar en cómo fotografiarlo.

3.- ¿QUÉ FOTOGRAFIARÁS?

En este viaje fotografiarás una Camboya muy diferente de la que solemos asociar con las imágenes de este país.

Fotografiarás piedra, agua, personas y paisajes, pero, sobre todo, las relaciones que existen entre ellos.

En Angkor trabajaremos la monumentalidad de la arquitectura jemer, las geometrías, las texturas de la piedra, las proporciones y la relación constante entre arquitectura y naturaleza. La luz será uno de los elementos principales de nuestro trabajo: observaremos cómo cambia a lo largo del día y aprenderemos a utilizarla para transformar un mismo lugar.

En el Tonlé Sap entraremos en un mundo completamente diferente. Fotografiarás pueblos sobre el agua, barcas, pescadores, casas, gestos cotidianos y paisajes regidos por el ritmo de las aguas. Aquí la fotografía será, ante todo, observación: buscar momentos, relaciones y pequeños detalles sin forzar lo que sucede delante de la cámara.

También conoceremos a artesanos, trabajadores y personas dedicadas a sus actividades cotidianas. Las manos, las herramientas, la materia, el fuego, el movimiento y los gestos serán elementos importantes de nuestro relato. No buscaremos simplemente el retrato de una persona, sino la manera en que esa persona se relaciona con su trabajo y con el entorno que la rodea.

En Phnom Penh volveremos a cambiar de registro. Fotografiarás memoria, arquitectura, mercados, calles, pagodas, vida urbana y transformaciones de la ciudad. Será una fotografía más vinculada a las distintas capas de la historia: el pasado que convive con el presente, la memoria junto a la vida cotidiana, la arquitectura histórica junto a la contemporánea.

Sihanoukville nos adentrará en un paisaje urbano casi surrealista: grandes edificios, estructuras inacabadas, hoteles, casinos y arquitecturas surgidas durante el auge de las inversiones. Una oportunidad para utilizar la fotografía de arquitectura y el paisaje urbano para contar una ciudad y las transformaciones económicas que ha experimentado.

En Koh Rong volveremos al agua. Barcas, pueblos de pescadores, playas, selva, mar y luz se convertirán en nuestro nuevo entorno fotográfico. Trabajaremos, sobre todo, la relación entre el ser humano y el paisaje, y la capacidad de esperar a que llegue la luz en lugar de perseguirla.

En Kep, el relato continuará a través de pescadores, mercados, manglares, salinas, barcas y arquitectura colonial. Fotografiarás el trabajo vinculado al mar, pero también las huellas que el tiempo ha dejado en las arquitecturas y los paisajes.

Y después estarán las carreteras.

Durante los desplazamientos atravesaremos una Camboya rural hecha de tierra roja, casas, pequeñas tiendas, mercados improvisados, actividades cotidianas, animales, personas y paisajes. Muchas de las imágenes más interesantes podrían surgir precisamente allí, fuera del programa, cuando algo llame nuestra atención y decidamos detenernos.

Porque este viaje no está pensado para fotografiar una lista de monumentos.

Está pensado para fotografiar una sociedad, un paisaje y una manera de vivir.

Y, sobre todo, para aprender a reconocer una imagen cuando pasa delante de nosotros.

4.- ¿QUÉ APRENDERÁS?

En este viaje fotografiarás una Camboya muy diferente de la que solemos asociar con las imágenes de este país.

Fotografiarás piedra, agua, personas y paisajes, pero, sobre todo, las relaciones que existen entre ellos.

En Angkor trabajaremos la monumentalidad de la arquitectura jemer, las geometrías, las texturas de la piedra, las proporciones y la relación constante entre arquitectura y naturaleza. La luz será uno de los elementos principales de nuestro trabajo: observaremos cómo cambia a lo largo del día y aprenderemos a utilizarla para transformar un mismo lugar.

En el Tonlé Sap entraremos en un mundo completamente diferente. Fotografiarás pueblos sobre el agua, barcas, pescadores, casas, gestos cotidianos y paisajes regidos por el ritmo de las aguas. Aquí la fotografía será, ante todo, observación: buscar momentos, relaciones y pequeños detalles sin forzar lo que sucede delante de la cámara.

También conoceremos a artesanos, trabajadores y personas dedicadas a sus actividades cotidianas. Las manos, las herramientas, la materia, el fuego, el movimiento y los gestos serán elementos importantes de nuestro relato. No buscaremos simplemente el retrato de una persona, sino la manera en que esa persona se relaciona con su trabajo y con el entorno que la rodea.

En Phnom Penh volveremos a cambiar de registro. Fotografiarás memoria, arquitectura, mercados, calles, pagodas, vida urbana y transformaciones de la ciudad. Será una fotografía más vinculada a las distintas capas de la historia: el pasado que convive con el presente, la memoria junto a la vida cotidiana, la arquitectura histórica junto a la contemporánea.

Sihanoukville nos adentrará en un paisaje urbano casi surrealista: grandes edificios, estructuras inacabadas, hoteles, casinos y arquitecturas surgidas durante el auge de las inversiones. Una oportunidad para utilizar la fotografía de arquitectura y el paisaje urbano para contar una ciudad y las transformaciones económicas que ha experimentado.

En Koh Rong volveremos al agua. Barcas, pueblos de pescadores, playas, selva, mar y luz se convertirán en nuestro nuevo entorno fotográfico. Trabajaremos, sobre todo, la relación entre el ser humano y el paisaje, y la capacidad de esperar a que llegue la luz en lugar de perseguirla.

En Kep, el relato continuará a través de pescadores, mercados, manglares, salinas, barcas y arquitectura colonial. Fotografiararemos el trabajo vinculado al mar, pero también las huellas que el tiempo ha dejado en las arquitecturas y los paisajes.

Y después estarán las carreteras.

Durante los desplazamientos atravesaremos una Camboya rural hecha de tierra roja, casas, pequeñas tiendas, mercados improvisados, actividades cotidianas, animales, personas y paisajes. Muchas de las imágenes más interesantes podrían surgir precisamente allí, fuera del programa, cuando algo llame nuestra atención y decidamos detenernos.

Porque este viaje no está pensado para fotografiar una lista de monumentos.

Está pensado para fotografiar una sociedad, un paisaje y una manera de vivir.

Y, sobre todo, para aprender a reconocer una imagen cuando pasa delante de nosotros.

  • UN ITINERARIO, NO UN PROGRAMA RÍGIDO

    El itinerario que encontrarás en esta página es una propuesta que nace de mi experiencia, de mi conocimiento del territorio y de mi filosofía de viaje y fotografía.

    Sin embargo, no considero este programa un recorrido rígido e inmutable.

    Al trabajar con grupos reducidos y viajeros privados, puedo adaptar el viaje a las necesidades, los intereses y el ritmo de las personas que participan, manteniendo siempre la coherencia y el sentido del recorrido.

    Si buscas algo diferente, podemos construir juntos un viaje 100 % personalizado: en cuanto a duración, destinos, actividades, nivel de comodidad y, por supuesto, objetivos fotográficos.

    La propuesta que encontrarás aquí es, por tanto, el punto de partida.

    El verdadero viaje lo construimos juntos.

    DÍA 1
    SIEM REAP

    El viaje comienza en Siem Reap.

    Tras la llegada, nos trasladaremos al hotel, haremos el check-in y nos tomaremos unas horas para descansar y recuperarnos del viaje.

    Por la tarde entraremos por primera vez en el recinto de Angkor.

    Quiero llevaros a Angkor Wat durante las últimas horas del día, cuando el sol empieza a descender y la luz transforma progresivamente la piedra, las proporciones y los reflejos de la arquitectura.

    No quiero que nuestro primer encuentro con Angkor sea una carrera en busca de la imagen perfecta. Prefiero que nos tomemos el tiempo necesario para observar, comprender cómo cambia la luz y dejar que sea el propio lugar el que nos sugiera dónde situarnos.

    OBJETIVO DEL DÍA
    Entrar en Angkor a través de la luz.
    Comenzar el viaje aprendiendo a observar antes incluso de fotografiar.

    DÍA 2
    ANGKOR

    Esta vez, el jet lag estará de nuestra parte.

    Nos levantaremos muy temprano para llegar a Ta Prohm con las primeras luces del día, cuando la temperatura todavía sea agradable y la vegetación conserve esa luz suave que hace tan especial la relación entre naturaleza y arquitectura.

    Tendremos toda la mañana para trabajar en el templo, buscando perspectivas, detalles, geometrías y, sobre todo, el diálogo constante entre las raíces de los árboles y las antiguas piedras.

    Después de comer, haremos una pausa.

    Por la tarde llegaremos a Preah Khan, el gran templo conocido también como el «templo de la espada». Lo exploraremos con la luz de la tarde, cuando los pasillos, los patios y las estructuras en ruinas adquieren profundidad y contraste.

    Nos quedaremos hasta las últimas horas de luz, dejando que el templo cambie ante nuestros ojos.

    OBJETIVO DEL DÍA
    Fotografiar la relación entre naturaleza y arquitectura.
    Aprender a aprovechar la luz de la mañana y la de la tarde para contar un mismo patrimonio a través de imágenes completamente diferentes.

    DÍA 3
    ANGKOR, AGUA Y ARTESANÍA

    Por la mañana cambiaremos completamente de registro.

    Dejaremos durante unas horas los grandes monumentos para adentrarnos en una dimensión más cotidiana y artesanal. Saldremos temprano hacia Kompong Phluk o Mey Chrey, según las condiciones meteorológicas y el nivel del Tonlé Sap, para observar la vida camboyana desde el agua y comprender cómo el ritmo de las crecidas y las bajadas del lago ha llevado a las comunidades a adaptarse a la naturaleza, y no al contrario.

    Después, antes de regresar al hotel para descansar, quiero llevaros a conocer a algunos artesanos del metal, para observar de cerca el trabajo de las manos, el fuego, las herramientas y la transformación de la materia.

    Después de comer, volveremos al recinto de Angkor.

    Por la tarde atravesaremos la Terraza de los Elefantes y buscaremos algunos rincones menos conocidos, escondidos entre la vegetación y las grandes estructuras del complejo.

    Terminaremos el día entre las pagodas y el Bayon, cuando la luz de la tarde empiece a modelar los célebres rostros esculpidos en la piedra.

    Me gusta la idea de cerrar nuestros días en Angkor pasando, una vez más, del gesto del artesano a la monumentalidad del antiguo imperio.

    OBJETIVO DEL DÍA
    Pasar del gesto a la monumentalidad.
    Observar cómo el agua, la materia, el trabajo artesanal y la arquitectura pueden contar la continuidad de una cultura.

    DÍA 4
    ANGKOR → SAMBOR PREI KUK → KAMPONG THOM

    Nos levantaremos temprano y dejaremos Siem Reap para dirigirnos a los templos preangkorianos de Sambor Prei Kuk.

    Quiero que el paisaje vaya cambiando lentamente ante nosotros, porque nuestra manera de mirar Camboya también debe cambiar.

    Dejaremos atrás la monumentalidad de Angkor para adentrarnos en una Camboya más silenciosa, rural y profundamente vinculada a los orígenes de la civilización jemer.

    En Sambor Prei Kuk recorreremos el recinto arqueológico entre antiguas estructuras, bosque y vegetación.

    Por la tarde esperaremos al atardecer. Es precisamente durante las últimas horas del día cuando quiero fotografiar estos templos: cuando la luz se vuelve más suave y la relación entre la piedra, los árboles y las sombras adquiere una dimensión completamente diferente.

    Después del atardecer llegaremos a Kampong Thom, donde pasaremos la noche.

    OBJETIVO DEL DÍA
    Ir a los orígenes.
    Dejar atrás Angkor para descubrir una historia más antigua y fotografiar la relación entre piedra, bosque y luz.

    DÍA 5
    KAMPONG THOM → PHNOM PENH

    La jornada comenzará muy temprano, casi al amanecer.

    Quiero llegar a la mina de carbón y a la fábrica de ladrillos a primera hora de la mañana, cuando la temperatura todavía es más llevadera y el trabajo cotidiano ya ha comenzado.

    El carbón, la tierra, el fuego, el polvo, la materia y los gestos repetidos construirán un paisaje completamente diferente al que hemos encontrado durante los días anteriores.

    Aquí no me interesa únicamente fotografiar lo que se produce. Quiero centrarme en las personas, en sus gestos y en la relación física con el trabajo.

    Una vez terminada la visita, retomaremos el camino hacia Phnom Penh.

    Llegaremos a la capital por la tarde, haremos el check-in en el hotel y nos tomaremos un tiempo para descansar.

    Al atardecer nos acercaremos al río para hacer un recorrido en barco. Quiero que veáis Phnom Penh también desde el agua, en el punto donde confluyen los grandes cursos fluviales de la capital.

    La jornada terminará con una cena junto al río.

    OBJETIVO DEL DÍA
    Fotografiar el trabajo y el paisaje humano.
    Pasar de la Camboya rural a la capital y empezar a conocer Phnom Penh también a través del agua.

    DÍA 6
    PHNOM PENH

    En nuestro segundo día en la capital quiero comenzar por la historia más reciente de Camboya.

    Visitaremos el S-21, la antigua prisión de Tuol Sleng, uno de los lugares fundamentales para comprender el genocidio camboyano y las profundas consecuencias que el régimen de Pol Pot tuvo sobre la sociedad.

    No quiero que esta sea una visita en busca de imágenes. Quiero que sea un momento necesario para comprender el país que estamos recorriendo y dar un significado diferente a todo lo que veremos durante los días siguientes.

    Después de esta inmersión en la memoria, regresaremos a la ciudad contemporánea.

    Recorreremos el Mercado Ruso y el Mercado Central, dos lugares completamente diferentes, pero fundamentales para observar la vida cotidiana de Phnom Penh. El segundo, con su extraordinaria arquitectura art déco, nos ofrecerá también una interesante oportunidad para trabajar la fotografía urbana y arquitectónica.

    Por la tarde quiero llevaros a una pagoda cerca del Palacio Real y continuar después nuestro paseo junto al río.

    Será una jornada en la que la historia, la arquitectura, la espiritualidad y la vida cotidiana se encontrarán constantemente.

    OBJETIVO DEL DÍA
    Comprender antes de fotografiar.
    Adentrarnos en la historia reciente de Camboya y regresar después a la vida de la ciudad, observando cómo una sociedad sigue construyendo su presente.

    DÍA 7
    PHNOM PENH → SIHANOUKVILLE

    Por la mañana volveremos a cambiar de registro.

    Quiero llevaros a un gimnasio de boxeo para asistir a una sesión de entrenamiento real. No buscaremos un espectáculo preparado para los visitantes, sino la vida cotidiana de quienes entrenan, trabajan y construyen su futuro a través de la disciplina del deporte.

    Una vez terminada la sesión, saldremos hacia Sihanoukville.

    La ciudad será, sobre todo, una parada de paso y el lugar donde pasaremos una noche antes de llegar a Koh Rong. Sin embargo, si llegamos con suficiente antelación, quiero aprovechar la luz para fotografiar uno de los paisajes urbanos más singulares de la Camboya contemporánea.

    Sihanoukville está marcada por la presencia de enormes edificios construidos durante el gran desarrollo vinculado a las inversiones chinas: casinos, hoteles y complejos residenciales que, en muchos casos, quedaron inacabados o abandonados tras la crisis de la COVID-19.

    El cemento, las fachadas monumentales y las construcciones a medio terminar componen un paisaje casi surrealista. Quiero trabajar con vosotros precisamente sobre esta contradicción: una ciudad construida para un futuro que, al menos en parte, nunca llegó.

    Antes del atardecer nos dedicaremos, por tanto, a fotografiar este paisaje urbano suspendido en el tiempo.

    OBJETIVO DEL DÍA
    Fotografiar una ciudad suspendida.
    Utilizar la arquitectura para contar una transformación económica y social.

    DÍA 8
    SIHANOUKVILLE → KOH RONG

    Llegaremos a Koh Rong a primera hora de la mañana. Después de hacer el check-in en el hotel y tomarnos un breve momento para instalarnos, saldremos hacia el norte.

    Quiero llevaros a Ocean’s Blue Paradise Beach y después al Koh Rong Floating Village, para adentrarnos en la dimensión más auténtica de la isla y observar de cerca la vida vinculada al mar. Aquí el paisaje no es simplemente un telón de fondo: forma parte de la vida cotidiana, determina los ritmos, los desplazamientos y la propia manera de habitar.

    Por la tarde, de regreso hacia el sur, pasaremos por algunas de las playas más espectaculares de la isla y llegaremos a Sok San, un pequeño pueblo junto al mar, donde comeremos.

    Desde allí continuaremos por la costa hasta Long Beach.

    Quiero terminar aquí el día con una auténtica sesión de fotografía marina al atardecer. Después de tantos días entre templos, ciudades y carreteras, dejaremos que sea el mar el que tome por completo el protagonismo de la imagen.

    Regresaremos al hotel para descansar y prepararnos para el traslado del día siguiente.

    OBJETIVO DEL DÍA
    Dejar que sea el mar quien marque el ritmo.
    Fotografiar el paisaje costero, la vida de la isla y la luz del atardecer sin perseguir la fotografía, sino esperándola.

    DÍA 9
    KOH RONG → KEP

    Nos levantaremos temprano y tomaremos el ferry de regreso a Sihanoukville. Desde allí continuaremos hacia Kep, en un traslado de unas tres horas que quiero convertir en una nueva experiencia fotográfica.

    Dejaremos progresivamente atrás la costa más turística para atravesar una de las zonas más rurales de Camboya. Es una parte del viaje que me gusta especialmente porque, a lo largo de la carretera, el paisaje cambia lentamente y la tierra roja de Camboya empieza a convertirse en protagonista.

    El color del polvo se deposita sobre las casas, los objetos, las carreteras e incluso las personas. Nos detendremos cuando encontremos algo que merezca ser fotografiado: pequeñas tiendas, actividades cotidianas, personas trabajando, sonrisas y esa hospitalidad natural que suele acompañar nuestros encuentros por las carreteras camboyanas.

    Al llegar a Kep, haremos el check-in en el Mealea Resort y, por la tarde, saldremos en busca de las villas art déco que todavía sobreviven en la ciudad.

    Kep fue un importante destino costero durante el protectorado francés y algunas de sus construcciones aún cuentan aquella época. Algunas villas han sido restauradas; otras permanecen abandonadas y poco a poco han sido recuperadas por la vegetación.

    Es una arquitectura que me interesa mucho porque habla del tiempo a través de lo que permanece.

    Cenaremos junto a la costa. Y, por supuesto, en Kep el cangrejo es prácticamente obligatorio.

    OBJETIVO DEL DÍA
    Fotografiar lo que permanece.
    Desde la tierra roja de las carreteras hasta las villas art déco, observar cómo el tiempo transforma a las personas, los paisajes y la arquitectura.

    DÍA 10
    KEP

    Después del desayuno, ni siquiera tendremos que ir muy lejos.

    Justo enfrente de nuestro hotel se encuentra el Crab Market. Por la mañana, los pescadores regresan con sus barcas y descargan las capturas, mientras el mercado empieza a cobrar vida poco a poco.

    Quiero llevaros allí temprano, cuando la luz todavía es suave y el trabajo ya ha comenzado. Tendremos la oportunidad de observar gestos, rostros, barcas, redes y todo lo que sucede alrededor del mercado de pescado.

    Después continuaremos por la costa hacia la zona de manglares, entre Kep Mangrove y Krong Kaeb. Siguiendo la carretera podremos encontrar otras escenas de la vida vinculada al mar: pescadores metidos en el agua y pequeñas embarcaciones que, con la marea baja, son arrastradas lentamente de vuelta a la orilla.

    No quiero decidir de antemano cada parada. Prefiero que sean la carretera, la luz y lo que encontremos lo que nos sugiera dónde detenernos.

    Podremos comer en el hotel, en el pueblo o a lo largo del recorrido.

    Por la tarde continuaremos hacia las salinas, una gran extensión de estanques de sal frente al mar.

    Y será aquí donde quiero terminar nuestra jornada, esperando una vez más al atardecer.

    OBJETIVO DEL DÍA
    Seguir el ritmo del agua.
    La marea, la pesca, el trabajo y el paisaje se convertirán en los elementos de una misma historia fotográfica.

    DÍA 11
    KEP → PHNOM PENH

    Después del desayuno dejaremos Kep y emprenderemos nuestro último traslado hacia Phnom Penh, de unas tres horas y cuarto.

    No quiero convertir este desplazamiento en una simple jornada de carretera. Durante el recorrido podremos decidir si nos detenemos en el templo de montaña de Chisor, encaramado en lo alto y con vistas al paisaje circundante.

    Subir hasta allí, detenernos, observar el territorio desde arriba y fotografiar la relación entre el templo y el paisaje será una forma natural de interrumpir el trayecto.

    Como alternativa, podremos optar por parar en Takéo y comer allí, adentrándonos una vez más en la vida cotidiana de una ciudad alejada de los circuitos más conocidos.

    Me interesa dejar esta jornada un poco abierta porque, después de tantos días de viaje, quiero que también el último traslado pueda surgir de las circunstancias del momento.

    Por la tarde llegaremos a Phnom Penh.

    Será nuestro regreso a la capital después de haber recorrido el país de norte a sur, pasando de los templos de Angkor al Tonlé Sap, del campo a las ciudades y, finalmente, a las islas y la costa.

    OBJETIVO DEL DÍA
    Mirar Camboya desde otra perspectiva.
    Cerrar el viaje recuperando la relación entre paisaje, arquitectura y territorio.

    DÍA 12
    PHNOM PENH → ITALIA

    El viaje termina en Phnom Penh.

    En doce días habremos recorrido una Camboya hecha de piedra y agua, de grandes imperios y heridas recientes, de ciudades, pueblos, trabajo, arquitectura, mar y personas.

    Os habré llevado por lugares que conozco y que forman parte de mi relación personal con este país, intentando mostraros no una Camboya de postal, sino la que sigo descubriendo mientras vivo aquí.

    El viaje termina aquí.

    La fotografía, en cambio, continúa.

    NOTA ORGANIZATIVA

    El itinerario se ha diseñado para permitirnos fotografiar Camboya en las mejores condiciones posibles, pero algunas actividades y localizaciones dependen de las condiciones meteorológicas, del nivel del agua, de las mareas y de las circunstancias locales.

    Por este motivo, algunas excursiones podrán modificarse, adelantarse, posponerse o, si fuera necesario, sustituirse por actividades equivalentes.

    El objetivo será siempre mantener intacto el sentido del viaje y ofrecernos las mejores oportunidades fotográficas, adaptándonos al ritmo real del país.

  • Antes de viajar a Camboya, quiero contaros algo sobre el país que recorreremos.

    No porque sea necesario llegar preparados para un examen de historia, sino porque creo que conocer un lugar es el primer paso para aprender a mirarlo.

    Durante este viaje pasaremos de los grandes templos de Angkor a los pueblos del Tonlé Sap, del campo a las calles de Phnom Penh, de las arquitecturas inacabadas de Sihanoukville a las islas del sur y los pueblos de pescadores de Kep.

    Son lugares muy diferentes entre sí, pero todos forman parte de una misma historia.

    UN PAÍS PEQUEÑO, PERO CON UNA HISTORIA ENORME

    Camboya ocupa unos 181.000 km² y se encuentra en el corazón del Sudeste Asiático, entre Tailandia, Laos y Vietnam.

    En el centro del país se extiende una gran llanura atravesada por el Mekong y dominada por el Tonlé Sap, el lago más grande del Sudeste Asiático. Al sur, el territorio llega hasta el golfo de Tailandia, mientras que hacia el norte y el suroeste el paisaje se vuelve más montañoso.

    Es un país en el que el agua siempre ha desempeñado un papel fundamental.

    El Mekong, el Tonlé Sap y sus sistemas de llanuras aluviales han determinado dónde vivir, cómo cultivar la tierra, cómo pescar y cómo desplazarse.

    Y quizá por eso la Camboya que recorreremos estará constantemente suspendida entre dos elementos aparentemente opuestos: la piedra y el agua.

    La piedra de Angkor. El agua del Tonlé Sap. La tierra roja de las carreteras rurales. El mar del sur.

    ANTES DE ANGKOR

    Cuando pensamos en Camboya, casi siempre pensamos en Angkor. Pero Angkor no surgió de la nada.

    Antes del inmenso Imperio jemer ya existían reinos, ciudades y sistemas políticos complejos. Uno de los lugares que visitaremos, Sambor Prei Kuk, pertenece precisamente a este periodo anterior a Angkor.

    Entre los siglos IX y XV, el Imperio jemer alcanzó unas dimensiones y una complejidad extraordinarias. Angkor se convirtió en el centro político, religioso y económico de un enorme reino. Y lo que ha llegado hasta nuestros días no es simplemente una colección de templos.

    ANGKOR: UNA CIUDAD DE PIEDRA Y AGUA

    Angkor se extiende por unos 400 km² y comprende templos, caminos, embalses, diques, canales y grandes depósitos de agua.

    Esta es quizá una de las cosas que más me fascinan de Angkor.

    Cuando caminamos entre las piedras de Angkor Wat o entre los árboles de Ta Prohm, corremos el riesgo de pensar que estamos ante monumentos aislados.

    En realidad, estamos recorriendo los restos de un enorme paisaje urbano.

    El agua era fundamental para la existencia de la ciudad: servía para la agricultura, la vida cotidiana y la gestión de las estaciones lluviosas. Angkor no era, por tanto, solo una civilización capaz de construir templos monumentales, sino también una civilización capaz de organizar un territorio en torno al agua.

    Es una de las razones por las que quiero que la fotografía de Angkor no se limite a la fachada de un templo. Quiero que aprendamos a fotografiar también aquello que no se ve a primera vista.

    EL TONLÉ SAP: EL LAGO QUE CAMBIA DE DIRECCIÓN

    Y después está el Tonlé Sap. Durante la estación seca, el agua del gran lago fluye hacia el Mekong a través del río Tonlé Sap. Durante la estación lluviosa sucede algo extraordinario: el nivel del Mekong aumenta y el agua comienza a fluir en dirección contraria, entrando en el lago. El Tonlé Sap se llena.

    Su superficie puede pasar de unos 2.500 km² a unos 15.000 km². El lago puede llegar a ser, por tanto, unas seis veces más grande. No se trata simplemente de un fenómeno espectacular: es el mecanismo que ha permitido durante siglos que comunidades enteras vivan de la pesca y la agricultura y que todavía hoy condiciona profundamente la vida en torno al lago. La Comisión del Mekong estima que alrededor del 40 % de la población camboyana depende del gran lago y de sus llanuras aluviales para obtener ingresos y alimentos.

    Cuando visitemos los pueblos del Tonlé Sap, no estaremos fotografiando simplemente casas sobre el agua.

    Estaremos fotografiando una forma de vida construida en torno a un fenómeno natural.

    CUANDO EL AGUA MARCA EL CALENDARIO

    La vida camboyana sigue estando profundamente vinculada al ritmo de las estaciones.

    El Mekong transporta la mayor parte de su caudal durante la estación lluviosa, aproximadamente entre junio y noviembre. Las crecidas alimentan las zonas húmedas y permiten que los peces se desplacen hacia las llanuras aluviales, donde encuentran alimento y lugares adecuados para reproducirse.

    Por eso, en Camboya, el agua y la tierra no son realmente dos mundos separados. La tierra puede convertirse en agua. El agua puede convertirse en tierra. Una carretera puede desaparecer. Una casa puede cambiar su relación con el suelo. Un pueblo puede transformar por completo su paisaje a lo largo del año.

    Y para un fotógrafo, esta es una lección importante: el paisaje no es algo inmóvil.

    DEL IMPERIO AL COLONIALISMO

    Tras el periodo de máximo esplendor del Imperio jemer, el poder de Angkor fue disminuyendo progresivamente y el centro político del reino se trasladó a otros lugares. Camboya entró después en una larga etapa de conflictos y de fuerte influencia de los reinos vecinos, especialmente Siam y Vietnam.

    En el siglo XIX, el país pasó a la órbita francesa y, en 1863, se convirtió en un protectorado de Francia. La herencia francesa sigue siendo visible en muchas partes del país, especialmente en la arquitectura urbana.

    En Phnom Penh y Kep encontraremos edificios, villas y barrios que nos hablan precisamente de este periodo. Durante nuestro viaje, estas arquitecturas serán otra manera de interpretar la historia.

    EL SIGLO XX: UNA HERIDA RECIENTE

    La historia camboyana del siglo XX está mucho más cerca de nosotros de lo que podría parecer. Tras la independencia de Francia en 1953, el país fue entrando progresivamente en el torbellino de conflictos que sacudían el Sudeste Asiático.

    Después llegaron los Jemeres Rojos.

    Entre 1975 y 1979, el régimen dirigido por Pol Pot impuso una transformación radical de la sociedad camboyana. Millones de personas fueron desplazadas, perseguidas y sometidas a condiciones extremas; aproximadamente una cuarta parte de la población murió durante ese periodo como consecuencia de ejecuciones, hambre, enfermedades y trabajos forzados.

    En Phnom Penh visitaremos Tuol Sleng, la antigua escuela convertida por el régimen en prisión y centro de tortura. No iremos allí para fotografiar la tragedia. Iremos porque, sin conocer esta parte de la historia, es imposible comprender de verdad la Camboya contemporánea.

    Y, sobre todo, resulta difícil entender esa extraordinaria capacidad de una sociedad para seguir reconstruyéndose después de una destrucción tan reciente.

    LA CAMBOYA DE HOY

    Hoy Camboya es un país profundamente diferente del de hace unas décadas. Desde el año 2000, su economía ha experimentado un crecimiento muy rápido y, en 2015, el país pasó a formar parte de la categoría de economías de renta media-baja.

    En 2025, la población rondaba los 17,8 millones de habitantes y el PIB alcanzaba aproximadamente los 51.000 millones de dólares. El crecimiento económico fue del 5,3 %. Pero hablar simplemente de crecimiento sería quedarse corto. El país está atravesando una transformación enorme.

    La industria textil, el turismo, la construcción, la agricultura, los servicios, las infraestructuras y las inversiones extranjeras están modificando rápidamente el territorio.

    En Phnom Penh veremos una ciudad que crece en vertical. En Sihanoukville encontraremos una de las imágenes más evidentes y controvertidas de esta transformación: grandes complejos hoteleros y residenciales, casinos, edificios inacabados y zonas surgidas durante el auge de las inversiones que quedaron parcialmente paralizadas después de la pandemia.

    Es una ciudad que parece contar al mismo tiempo el futuro que llega y el futuro que nunca llegó.

    CRECIMIENTO Y CONTRADICCIONES

    El desarrollo económico ha traído enormes cambios y una reducción significativa de la pobreza, pero sus beneficios no se han distribuido por igual.

    El sector formal de la economía, especialmente la producción destinada a la exportación, sigue mostrando una buena capacidad de crecimiento, mientras que muchas actividades informales y algunas familias rurales continúan siendo más vulnerables. El Banco Mundial señala también que el endeudamiento de los hogares y el ajuste del mercado inmobiliario están reduciendo los ingresos disponibles, sobre todo entre los sectores más vulnerables.

    Esta es una de las razones por las que, durante el viaje, quiero llevaros también lejos de las grandes atracciones. Para fotografiar cómo cambia realmente un país. No solo sus monumentos, sino también a las personas que viven dentro de esas transformaciones.

    ONG, COOPERACIÓN Y AYUDA

    Camboya tiene una larga historia de presencia internacional en el ámbito humanitario y del desarrollo.

    Después de décadas de guerra y destrucción, las organizaciones internacionales y las ONG desempeñaron un papel importante en la reconstrucción de escuelas, centros sanitarios y programas agrícolas, así como en la protección de la infancia, la formación profesional y el desarrollo de las comunidades.

    Pero también en este caso prefiero evitar una visión simplista. La Camboya de hoy no es un país que simplemente espere a ser «salvado». Es una sociedad joven y dinámica, con problemas importantes todavía por resolver, pero también con capacidad propia para transformarse.

    La cooperación internacional puede apoyar este proceso, pero no puede sustituir a las personas que lo están viviendo.

    Para mí es importante contaros también esto. Mi relación con Camboya comenzó precisamente a través de una colaboración con una ONG, en 2007. Desde entonces he visto cambiar muchas cosas. Y he aprendido que ayudar no significa necesariamente llegar con una solución preparada de antemano.

    A veces significa, ante todo, escuchar.

    UNA CAMBOYA QUE CAMBIA

    Durante el viaje veremos muchas de las contradicciones que hacen que este país resulte tan interesante. Veremos templos construidos hace casi mil años junto a carreteras nuevas. Pueblos que siguen ritmos ancestrales y ciudades que cambian rápidamente. Pescadores que dependen del ciclo natural del Tonlé Sap y grandes proyectos inmobiliarios concebidos pensando en el futuro. Arquitecturas coloniales abandonadas y nuevos edificios de cristal. Artesanos que siguen trabajando con las manos e industrias que producen para el mercado global.

    No quiero ocultar estas contradicciones. Quiero fotografiarlas.

    ¿POR QUÉ CONOCER TODO ESTO ANTES DE PARTIR?

    Porque cuando lleguemos a Angkor, quiero que no veáis solamente un templo. Quiero que veáis una civilización que construyó una ciudad en torno al agua.

    Cuando estemos en el Tonlé Sap, quiero que no veáis solamente una casa flotante. Quiero que comprendáis por qué existe esa casa.

    Cuando conozcamos a un pescador, un artesano o un trabajador, quiero que la fotografía no se quede en el rostro.

    Y cuando lleguemos a Sihanoukville y veamos un edificio inacabado, quiero que os preguntéis qué nos cuenta esa construcción sobre el país que la levantó.

    Porque esta es mi manera de entender la fotografía documental.

    Primero se mira.
    Después se intenta comprender.
    Y solo entonces se fotografía.

    Esta Camboya no siempre es fácil. No siempre es bonita en el sentido turístico de la palabra. Pero precisamente por eso, en mi opinión, merece la pena recorrerla con una cámara en la mano.

    Porque detrás de cada paisaje, cada rostro, cada templo, cada barca y cada edificio hay una historia. Y durante estos doce días intentaremos aprender a leerla.

  • La elección de los alojamientos también forma parte de mi manera de organizar los Photo Tours.

    No busco necesariamente hoteles de lujo, sino establecimientos confortables, cuidados, agradables y acordes con el lugar en el que nos encontramos.

    Durante este viaje alternaremos hoteles boutique, pequeños hoteles y resorts seleccionados personalmente por su ubicación, la calidad de las habitaciones, la tranquilidad, el desayuno y la posibilidad de descansar bien después de las jornadas de fotografía.

    Siempre que sea posible, daré preferencia a establecimientos con piscina, espacios comunes agradables y un ambiente íntimo, evitando los grandes complejos impersonales.

    Según el destino, nos alojaremos en establecimientos muy diferentes entre sí: hoteles urbanos, pequeños resorts rodeados de vegetación, bungalós en la costa o alojamientos cerca del mar.

    El objetivo es siempre el mismo: encontrar un equilibrio entre comodidad, autenticidad y practicidad.

    Todas las habitaciones serán privadas y dispondrán de baño privado.

    Los hoteles definitivos se elegirán y confirmarán en función del número final de participantes y de la disponibilidad de los establecimientos en el momento de la reserva.

    Por tanto, la elección no estará vinculada a un único hotel predeterminado, sino a un conjunto de características concretas que quiero mantener a lo largo de todo el viaje.

    Para mí, el hotel no es simplemente el lugar donde dormir.

    Después de una jornada entre templos, pueblos, agua, carreteras y personas, debe ser el lugar donde podamos parar, descansar y prepararnos para continuar el viaje al día siguiente.

  • Durante todo el viaje dispondremos de transporte privado, tanto para desplazarnos entre los distintos destinos como para movernos por las ciudades.

    Esto nos permitirá viajar con mayor libertad, sin depender de horarios ni de transportes compartidos y, sobre todo, detenernos cuando encontremos algo que merezca ser fotografiado.

    Utilizaremos coches o minivanes privados en función del número de participantes y de las necesidades del grupo.

    Para llegar a Koh Rong, utilizaremos el ferry, mientras que durante algunas actividades fotográficas en el Tonlé Sap y en la costa nos desplazaremos en embarcaciones privadas.

    Los desplazamientos forman parte del viaje tanto como los propios destinos.

    En Camboya, de hecho, muchas veces es precisamente a lo largo de la carretera donde aparece una de esas fotografías que no habíamos planeado.

  • No necesitas un equipo fotográfico especial para participar en este Photo Tour.

    Trabajaremos en situaciones muy diferentes: arquitectura, paisaje, fotografía documental, retratos, trabajo, agua, pueblos y fotografía urbana.

    Por eso, te recomiendo llevar un equipo versátil y ligero que nos permita cambiar rápidamente de perspectiva sin convertir la mochila fotográfica en un peso durante las jornadas más largas.

    CÁMARA

    Una cámara mirrorless o réflex es, naturalmente, la opción ideal.

    Es recomendable llevar al menos una batería de repuesto y suficientes tarjetas de memoria.

    Si tienes dos cuerpos de cámara, pueden resultar especialmente útiles durante las jornadas dedicadas a la fotografía documental, ya que nos permitirán tener preparadas distintas focales.

    OBJETIVOS

    No es necesario llevar una colección entera de objetivos.

    Un gran angular será muy útil para fotografiar la arquitectura de Angkor, los paisajes y los espacios urbanos.

    Un zoom estándar será probablemente el objetivo más versátil del viaje, ideal para la fotografía cotidiana, los pueblos y los desplazamientos.

    Un teleobjetivo o un zoom de focal larga puede resultar interesante para trabajar los detalles, comprimir los planos del paisaje y fotografiar determinadas situaciones a distancia, especialmente en el Tonlé Sap y en la costa.

    Si tienes un objetivo luminoso para retratos, podrás utilizarlo, por supuesto, pero no es imprescindible.

    TRÍPODE

    El trípode no es obligatorio.

    Puede resultar útil para algunas fotografías arquitectónicas o para trabajar con tiempos de exposición más largos, pero durante gran parte del viaje preferiremos mantener la máxima libertad de movimiento.

    FILTROS

    Un filtro polarizador puede resultar interesante para trabajar el cielo, el agua y algunas superficies reflectantes.

    Sin embargo, no es imprescindible.

    PROTECCIÓN CONTRA EL POLVO Y EL AGUA

    Durante el viaje encontraremos polvo, tierra, humedad y, naturalmente, agua.

    Por eso, es recomendable contar con una protección sencilla para la cámara, especialmente durante las excursiones en barca y los días de lluvia.

    Una pequeña bolsa o funda impermeable para la cámara, las baterías y las tarjetas será suficiente.

    Y, SOBRE TODO

    Lleva el equipo que conoces.

    Este no es el viaje para comprar una cámara nueva tres días antes de salir.

    Una cámara sencilla que sepas utilizar bien será mucho más útil que un equipo sofisticado que no conozcas.

    Durante el Photo Tour trabajaremos, sobre todo, nuestra capacidad para observar, elegir e interpretar.

    Porque, al final, el equipo puede ayudarnos a realizar una fotografía.

    Pero no puede decirnos qué fotografía hacer.

  • El Photo Tour Camboya, entre la piedra y el agua, se desarrolla en diciembre, enero y febrero, meses que corresponden a la estación seca y relativamente más fresca del país.

    Es uno de los periodos más favorables para recorrer Camboya: las precipitaciones suelen ser escasas, el cielo tiende a mantenerse más estable y las temperaturas son más agradables que durante los meses más calurosos del año. La estación seca se extiende aproximadamente de noviembre a marzo, mientras que diciembre y enero suelen ser los meses más frescos.

    Pero atención: seguimos estando en Camboya. No esperéis el invierno europeo.

    Durante el día, las temperaturas pueden alcanzar fácilmente los 28–33 °C, sobre todo en las zonas más meridionales y durante el mes de febrero, mientras que las primeras horas de la mañana y las noches pueden ser sensiblemente más frescas, especialmente en el norte del país.

    Y es precisamente esta diferencia entre la mañana y la tarde la que nos permitirá, algunos días, trabajar con condiciones de luz muy diferentes.

    DICIEMBRE

    Diciembre suele ser el mes más fresco del año y ofrece condiciones muy favorables para la fotografía al aire libre.

    Las mañanas pueden ser agradablemente frescas, sobre todo en Siem Reap y en las zonas rurales, mientras que durante el día el clima sigue siendo cálido, pero normalmente más llevadero que en los meses siguientes.

    También es un periodo excelente para trabajar con la luz de la mañana sin tener que afrontar temperaturas demasiado elevadas.

    ENERO

    Enero sigue siendo un mes seco y relativamente fresco.

    Las precipitaciones suelen ser muy escasas y los días son a menudo luminosos y estables.

    Para un Photo Tour, estas condiciones resultan especialmente interesantes: podemos programar distintas actividades al aire libre sin depender de unas condiciones meteorológicas completamente imprevisibles.

    A primera hora de la mañana, puede venir bien llevar una camisa ligera o una chaqueta fina.

    FEBRERO

    En febrero, el clima empieza a cambiar lentamente.

    Las temperaturas aumentan y durante las horas centrales del día puede hacer bastante calor, sobre todo durante las visitas a los templos o en las zonas sin sombra.

    Las precipitaciones siguen siendo generalmente muy escasas y febrero es uno de los meses más secos del año en muchas zonas de Camboya.

    En la costa, en Sihanoukville, Koh Rong y Kep, el tiempo suele seguir siendo favorable, con días cálidos, secos y ventosos.

    EL CALOR FORMA PARTE DEL VIAJE

    Algunos días caminaremos durante varias horas, estaremos expuestos al sol y pasaremos mucho tiempo al aire libre.

    Por eso es importante beber agua con regularidad, protegerse del sol y vestir ropa ligera y transpirable.

    Un sombrero, gafas de sol, crema solar y una botella de agua serán compañeros prácticamente diarios.

    Y, sobre todo, aprenderemos a respetar el ritmo del clima.

    No todo tiene que fotografiarse durante las horas de más calor.

    A veces, la mejor solución será simplemente esperar a que llegue la luz adecuada, detenernos, tomar algo y continuar cuando el paisaje empiece a cambiar.

    ¿Y SI LLUEVE?

    Incluso durante la estación seca puede producirse algún episodio de lluvia.

    El clima tropical no sigue un calendario perfecto y las condiciones pueden cambiar rápidamente.

    Por eso, el programa mantiene siempre cierto margen de flexibilidad: algunas actividades, especialmente las relacionadas con el Tonlé Sap, las barcas y la costa, podrán adaptarse a las condiciones meteorológicas y al nivel del agua.

    Al fin y al cabo, esta también es nuestra manera de fotografiar.

    No podemos decidir el tiempo que hace. Podemos decidir cómo mirarlo.

  • Este Photo Tour es adecuado para personas con una condición física normal.

    No es necesario ser deportista, pero sí estar acostumbrado a caminar, pasar varias horas fuera del hotel y afrontar jornadas que, en algunos momentos, pueden resultar bastante intensas.

    Visitaremos los templos de Angkor, caminaremos por terrenos irregulares, pasaremos tiempo al aire libre bajo el sol y realizaremos algunos desplazamientos relativamente largos.

    También habrá que madrugar mucho, sobre todo en las jornadas dedicadas a fotografiar la luz del amanecer y de las primeras horas de la mañana.

    El calor y la humedad pueden aumentar la sensación de cansancio, incluso durante la estación más seca.

    Por tanto, no es necesario tener una preparación física específica, pero sí sentirse cómodo caminando durante varias horas y siguiendo un ritmo de viaje dinámico.

    EL NIVEL FOTOGRÁFICO

    No se requiere una formación fotográfica profesional.

    El Photo Tour está abierto tanto a fotógrafos con experiencia como a personas que quieran profundizar en su manera de fotografiar.

    Durante el viaje trabajaremos la lectura de la luz, la composición, la relación entre las personas y su entorno, la fotografía documental, la arquitectura, el paisaje y la capacidad de construir una serie fotográfica.

    No importa qué cámara tengáis. Mucho más importantes son la curiosidad, las ganas de observar y la disposición a ponerse a prueba.

    UN VIAJE PARA VIVIRLO, NO PARA RECORRERLO A TODA PRISA

    El programa es intenso porque en doce días recorreremos una parte muy amplia de Camboya. Pero no quiero que el viaje se convierta en una carrera contra el reloj. Siempre que sea posible, dejaremos espacio para las pausas, el descanso y las situaciones que encontremos a lo largo del camino.

    Porque una buena fotografía no nace necesariamente cuando tenemos delante el monumento más importante del día.

    A veces nace cuando decidimos detenernos cinco minutos más.

  • El grupo estará compuesto por un máximo de 6 participantes.

    He decidido mantener mis Photo Tours en grupos muy reducidos.

    Seis personas nos permiten movernos con mayor libertad, utilizar transportes privados con más facilidad, detenernos cuando encontramos algo interesante y, sobre todo, relacionarnos con los lugares y las personas sin formar un grupo demasiado numeroso.

    Para mí, el número de participantes no es solo una cuestión organizativa.

    Forma parte de mi manera de viajar y fotografiar.

    Grupo reducido. Más libertad. Más tiempo para mirar.

5.- NUESTRA MANERA DE VIAJAR

Viajar juntos significa compartir mucho más que un itinerario.

Significa aprender a mirar un mismo lugar a través de ojos diferentes, esperar juntos a que llegue la luz, detenernos cuando algo despierta nuestra curiosidad y aceptar que, muchas veces, la fotografía más interesante es precisamente la que no habíamos previsto.

Durante este viaje no seremos simples visitantes.

Intentaremos ser huéspedes respetuosos de los lugares que recorramos.

Cuando fotografiemos a las personas, buscaremos ante todo establecer un contacto. No entraremos en sus vidas con la cámara preparada, sino que intentaremos comprender quién tenemos delante, qué está haciendo y si desea ser fotografiado.

No todas las fotografías tienen que hacerse. A veces, el gesto más respetuoso es bajar la cámara. Viajaremos con curiosidad, pero sin pretender que todo se parezca a lo que conocemos. Camboya tiene sus propios tiempos, sus ritmos, sus contradicciones y su manera de vivir. Nosotros intentaremos escucharlos.

Habrá momentos organizados y otros completamente imprevisibles. Habrá monumentos que habremos elegido cuidadosamente y fotografías que surgirán simplemente porque, en algún punto del camino, algo nos habrá hecho decir:

«Paremonos aquí».

No buscamos volver a casa con la tarjeta de memoria llena. Buscamos regresar con imágenes que tengan algo que contar.

Por eso, nuestra manera de viajar es sencilla:

conocer antes de fotografiar.
mirar antes de juzgar.
establecer una relación antes de disparar.

Y después, cuando llegue el momento adecuado, pulsar el disparador.

6.- COMO RESERVAR

La solicitud para participar en un Photo Tour puede realizarse a través del formulario de inscripción disponible en la web o mediante contacto directo.

Una vez recibida la solicitud, se comprobará la disponibilidad y se facilitará toda la información necesaria para proceder a la reserva.

PAGO

Para los Photo Tours con salida en 2027, la reserva requiere:

* El 40 % del precio total en el momento de confirmar la reserva.
* El 30 % del precio total hasta 90 días antes de la fecha de salida.
* El 30 % del precio total hasta 45 días antes de la fecha de salida.

El pago se realizará mediante transferencia bancaria a la cuenta cuyos datos se facilitarán en el momento de la reserva.

La salida se considerará confirmada una vez alcanzado el número mínimo de participantes indicado en la ficha del Tour.

Por tanto, una simple solicitud de información o de participación no implica, por sí misma, la confirmación definitiva de la reserva.

CONDICIONES DE CANCELACIÓN

El participante puede renunciar al viaje de acuerdo con las modalidades y los plazos indicados en las condiciones específicas de cada Photo Tour.

Las cantidades que, en su caso, se retengan por una cancelación dependerán de los servicios ya contratados o comprometidos por cuenta del participante y de las condiciones aplicables al viaje.

Las condiciones de cancelación aplicables a este Tour se comunicarán en el momento de la reserva y formarán parte de las condiciones de participación.

CONFIRMACIÓN DE LA SALIDA

Algunos Photo Tours solo se confirman una vez alcanzado el número mínimo de participantes.

Si la organización no confirma la salida, las cantidades que se hayan abonado para reservar el viaje se reembolsarán de acuerdo con las condiciones comunicadas en el momento de la inscripción.

Por este motivo, antes de contratar servicios personales no reembolsables, como los vuelos internacionales, se recomienda esperar a la confirmación definitiva de la salida.

SEGURO

Se recomienda encarecidamente contratar un seguro de viaje adecuado al destino y a las características del Tour, que incluya, como mínimo, asistencia sanitaria, gastos médicos, cancelación y, cuando sea necesario, repatriación.

Los seguros que, en su caso, estén incluidos en el precio del Tour se indicarán siempre en el apartado «El precio incluye».

DOCUMENTACIÓN Y VISADOS

Es responsabilidad del participante comprobar que dispone de toda la documentación necesaria para viajar, incluido un pasaporte válido y, cuando corresponda, los visados, las autorizaciones y cualquier otro documento exigido por las autoridades del país visitado.

La organización facilitará, en la medida de lo posible, información sobre los requisitos de entrada conocidos en el momento de la reserva.

ORGANIZACIÓN Y PROVEEDORES LOCALES

Dependiendo del destino, algunos servicios del viaje pueden ser organizados y prestados por operadores, agencias, guías, conductores, alojamientos u otros profesionales locales seleccionados en colaboración con la organización del Tour.

Cuando un Tour se organice a través de un turoperador o una agencia colaboradora, este se identificará en la documentación contractual y asumirá las funciones y responsabilidades previstas por la normativa aplicable.

EL PAPEL DE MARCOS DOMINGO

Marcos Domingo acompaña personalmente los Photo Tours y se encarga de su dimensión fotográfica, creativa y experiencial.

Su función comprende el diseño de la experiencia fotográfica, la dirección de las actividades fotográficas, el intercambio de ideas con los participantes y el acompañamiento durante el viaje.

Dependiendo del destino, algunos servicios turísticos y logísticos pueden delegarse en operadores locales o en un turoperador o agencia colaboradora.

MODIFICACIONES DEL PROGRAMA

Un viaje puede sufrir modificaciones respecto al programa publicado por motivos operativos, logísticos, meteorológicos o de seguridad, por la disponibilidad de los proveedores o por otras circunstancias que no puedan preverse en el momento de su planificación.

El objetivo será siempre mantener, en la medida de lo posible, la experiencia, el carácter y los objetivos del viaje, adaptando el itinerario a las circunstancias cuando sea necesario.

Por tanto, en los Photo Tours, el programa debe entenderse como una estructura de viaje y no como una secuencia inalterable de actividades.

ACEPTACIÓN DE LAS CONDICIONES

Antes de confirmar la reserva, el participante recibirá toda la información relativa al viaje, los servicios incluidos y excluidos, las modalidades de pago y las condiciones de cancelación.

La confirmación de la reserva implica la aceptación de las condiciones aplicables al Photo Tour correspondiente.

EL PRECIO INCLUYE

* 11 noches de alojamiento en hoteles con desayuno incluido.
* La presencia de Marcos Domingo como Photo Tour Leader y fotógrafo durante todo el viaje.
* Todos los traslados y desplazamientos terrestres previstos en el programa, en vehículos privados.
* Los traslados en barca y ferry previstos en el itinerario.
* Las entradas a los yacimientos arqueológicos, museos y demás visitas indicadas en el programa.
* Las excursiones y actividades previstas en el programa.
* Las embarcaciones privadas previstas para las actividades fotográficas.
* Guías locales y asistencia local cuando sean necesarios.
* Las tasas locales correspondientes a los servicios incluidos en el programa.

EL PRECIO NO INCLUYE

* Vuelos internacionales desde/hasta Camboya.
* Visado de entrada a Camboya.
* Seguro médico y seguro de viaje.
* Seguro de cancelación del viaje.
* Almuerzos, cenas y bebidas, salvo aquellos que se indiquen expresamente como incluidos en el programa.
* Gastos personales.
* Propinas para conductores, guías locales y personal.
* Actividades, excursiones o servicios adicionales no previstos en el programa.
* Suplementos que puedan derivarse de modificaciones del itinerario solicitadas por el participante.
* Todo aquello que no se indique expresamente en el apartado «El precio incluye».

VISADO PARA CAMBOYA

Los ciudadanos españoles necesitan un visado turístico para entrar en Camboya.

Es posible solicitar el visado turístico (Visa T), de una sola entrada y con una estancia máxima de 30 días.

Precio: 30 USD.

El visado puede solicitarse en línea a través de la web oficial del Gobierno camboyano:

Official Cambodia e-Visa

El pasaporte debe tener una validez residual superior a seis meses en el momento de entrar en el país. La web oficial indica, además, un plazo de tramitación de aproximadamente tres días laborables.

Se recomienda comprobar los requisitos y las condiciones vigentes antes de viajar.

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Y, sobre todo, qué te gustaría descubrir de ti mismo a través de la fotografía.

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