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CAMBOYA: Cultura en los márgenes

La otra cara de Camboya

Fecha:

Octubre - Noviembre - Diciembre 2026

Tour de

12 días 11 noches

ABIERTO

Posti disponibili:

VIAJE PRIVADO y GRUPOS DE MÁXIMO 6 PARTICIPANTES

PRECIOS:

2 ARTISTAS — 3.050 €
3 ARTISTAS — 2.600 €
4 ARTISTAS — 2.250 €
5 ARTISTAS — 2.050 €
6 ARTISTAS — 1.950 €

1.- INTRODUCCIÓN

Querido compañero de viaje:

Esta vez no te invito simplemente a viajar conmigo. Te invito a descubrir una Camboya que, quizá, nunca hayas imaginado.

Vivo en Camboya desde hace ya dos años, pero mi historia con este país comenzó mucho antes, en 2007, cuando una colaboración con una ONG me trajo aquí por primera vez. Lo que debía ser un viaje se convirtió en el comienzo de un amor nada platónico y, por suerte, plenamente correspondido.

Durante estos años he aprendido a conocer a su gente, a escuchar sus ritmos y, sobre todo, a dejarme conquistar por una manera diferente de vivir el tiempo. Me he enamorado profundamente de la vida camboyana, de sus contradicciones, de su amabilidad y de esas extraordinarias ganas de mirar al futuro con las manos abiertas.

Este es el segundo de los dos itinerarios que he creado para contar Camboya. Si el primer viaje nos lleva a través de su historia, el patrimonio de Angkor, la memoria más reciente y las ciudades y costas del país, este segundo recorrido nos lleva hacia una Camboya muy diferente: más rural, más vinculada al territorio y alejada de los grandes itinerarios turísticos.

Partiremos una vez más de Angkor, porque no podemos conocer Camboya sin recorrer las huellas del Imperio jemer. Pero esta vez, poco a poco, dejaremos atrás los grandes monumentos y seguiremos las aguas del Tonlé Sap y del Mekong hacia el noreste, entrando en un territorio donde el paisaje cambia y, con él, también la manera de vivir.

Llegaremos a Stung Treng, Ratanakiri y Mondulkiri, atravesando una de las zonas más singulares y menos conocidas del país, donde bosques, montañas, ríos, cultivos y pueblos cuentan una relación con la tierra profundamente diferente de la que encontramos en las grandes ciudades. Es aquí donde viven diferentes comunidades indígenas, entre ellas los Tampuan, Kreung, Jarai, Brao y Bunong, cada una con su propia historia, su propia cultura y su propia relación con el territorio.

Pero no quiero convertir estas comunidades en una simple parada que marcar en el mapa o, peor aún, en un sujeto que fotografiar. Antes de fotografiar, debemos conocer. Antes de entrar en una comunidad, debemos aprender a escuchar. Por eso intentaremos, cuando sea posible, entrar en contacto con las personas del lugar a través de colaboradores y referentes locales, respetando sus tiempos, sus costumbres y, sobre todo, su voluntad de compartir con nosotros una parte de su vida.

Será un viaje en el que la fotografía documental adquirirá, por tanto, un significado todavía más importante: no ir en busca de la imagen exótica, sino intentar comprender aquello que tenemos delante del objetivo. La vida cotidiana, el trabajo, las viviendas, la agricultura, los mercados, el paisaje, las relaciones familiares y la relación con una tierra que está cambiando rápidamente.

Porque esta Camboya también está cambiando. Los bosques se transforman, las comunidades afrontan nuevas presiones económicas y sociales y muchas prácticas tradicionales conviven hoy con un mundo cada vez más moderno y conectado. Es una transformación que no podemos observar desde la distancia, como si perteneciera a otro tiempo. Forma parte de la Camboya de hoy.

Y después de atravesar esta parte del país, siguiendo el hilo del territorio hasta las montañas de Mondulkiri, llegaremos a Phnom Penh, la capital. Aquí el paisaje cambiará una vez más: carreteras, mercados, arquitectura, obras, nuevos edificios y una ciudad en plena transformación nos mostrarán el rostro más contemporáneo de Camboya.

Desde Angkor hasta las aguas del Tonlé Sap, desde el Mekong hasta los bosques del noreste, desde los territorios de las comunidades indígenas hasta la Phnom Penh del siglo XXI, este segundo viaje será, por tanto, una manera diferente de atravesar Camboya: no solo en el espacio, sino también a través de diferentes maneras de vivir, de habitar y de mirar hacia el futuro.

Una Camboya que no quiero simplemente mostrarte.

Quiero recorrerla contigo, aprendiendo a escucharla antes incluso de fotografiarla.

2.- ¿POR QUÉ ESTE VIAJE?

Porque existe una Camboya que rara vez aparece en los itinerarios de viaje.

Una Camboya hecha de grandes distancias, carreteras que atraviesan bosques y plantaciones, ríos que cambian de dirección con las estaciones, pequeños pueblos y territorios en los que la vida cotidiana sigue estando profundamente ligada a la tierra.

Es la Camboya que quiero darte a conocer con este segundo Photo Tour.

No para buscar lugares «vírgenes» ni personas que fotografiar como si pertenecieran a otro tiempo, sino para acercarnos a una parte del país que está viviendo profundas transformaciones y que, precisamente por eso, merece ser observada con atención.

Ratanakiri y Mondulkiri son territorios en los que conviven diferentes culturas, tradiciones, agricultura, bosques y nuevas formas de desarrollo. Aquí conoceremos comunidades indígenas como los Tampuan, Kreung, Jarai, Brao y Bunong, pero lo haremos partiendo de una premisa fundamental: nadie es una atracción turística.

Para nosotros, la fotografía será ante todo una herramienta para conocer. Aprenderemos a observar el trabajo, las viviendas, los gestos cotidianos, el paisaje y las relaciones entre las personas y el territorio. Buscaremos el contacto antes que la imagen y el diálogo antes que el disparo, dejando que sean las personas que encontremos quienes decidan cuánto quieren compartir con nosotros.

Porque fotografiar un lugar no significa necesariamente llevarse a casa una fotografía de ese lugar.

A veces significa comprender por qué esa luz cae precisamente ahí, por qué una casa está construida de esa manera, por qué una persona realiza ese trabajo, por qué un territorio está cambiando o por qué alguien decide no querer ser fotografiado.

Este es el tipo de fotografía documental que quiero compartir contigo.

Una manera de viajar más lenta, más atenta y más respetuosa, en la que la cámara no nos coloca delante de las personas, sino que nos ayuda a acercarnos a ellas.

Porque la Camboya más interesante, muchas veces, no es la que viene a buscarnos.

Es aquella que tenemos que aprender a buscar.

3.- ¿QUÉ FOTOGRAFIARÁS?

En este viaje fotografiarás una Camboya muy diferente de la que normalmente encontramos en las imágenes turísticas.

Fotografiarás el territorio y la manera en que las personas lo habitan: los bosques, los ríos, las montañas, las plantaciones, los campos cultivados y las carreteras que conectan pequeños pueblos y comunidades. Fotografiarás la relación cotidiana entre las personas y una tierra que, en estas provincias, sigue siendo una parte fundamental de la vida.

Fotografiarás a personas trabajando, en los mercados, en sus viviendas y en los espacios de la vida cotidiana. No buscaremos necesariamente el retrato posado, sino esos momentos en los que una persona, un gesto, una luz o una relación cuentan algo más grande.

Fotografiarás también las comunidades indígenas que encontremos a lo largo del recorrido. Pero no fotografiarás «tribus»: fotografiarás personas, familias, trabajadores, ancianos, jóvenes y comunidades contemporáneas, con sus tradiciones, pero también con los cambios que están viviendo.

Fotografiarás la arquitectura de las viviendas, los objetos, las herramientas de trabajo, los tejidos, los materiales y esos pequeños detalles que muchas veces cuentan una cultura mejor que una fotografía panorámica.

Fotografiarás el paisaje, pero no como un simple fondo. Intentaremos comprender cómo el paisaje condiciona la vida de las personas y cómo, al mismo tiempo, la actividad humana lo está transformando.

Fotografiarás las aguas del Tonlé Sap y del Mekong, el paso de las llanuras a las tierras rojas del noreste, los bosques y las montañas de Mondulkiri, hasta llegar a la Phnom Penh contemporánea, donde el paisaje volverá a cambiar y encontraremos una Camboya proyectada hacia el futuro.

Y fotografiarás también aquello que normalmente no consideramos «fotogénico»: una carretera, una casa, un mercado, un campo, un rostro, un gesto, una pared, un objeto o una escena cotidiana.

Porque en este viaje no iremos en busca de la imagen espectacular.

Iremos en busca de imágenes que tengan algo que contar.

4.- ¿QUÉ APRENDERÁS?

En este viaje aprenderás a fotografiar una Camboya muy diferente de la que normalmente asociamos con las imágenes del país.

Trabajaremos el territorio, las personas y, sobre todo, las relaciones que existen entre ellos. Aprenderás a observar un paisaje no solo por su belleza, sino por lo que cuenta sobre la vida de quienes lo habitan. Los bosques, los ríos, las montañas, los campos cultivados, las carreteras y los pueblos se convertirán así en parte de un mismo relato.

En Angkor volveremos a trabajar la monumentalidad de la arquitectura jemer, las geometrías, las texturas de la piedra, las proporciones y la relación constante entre arquitectura y naturaleza. Será también nuestro primer ejercicio de observación: aprender a leer la luz, esperarla y utilizarla para transformar un mismo lugar a lo largo del día.

En el Tonlé Sap y a lo largo del Mekong entraremos, en cambio, en un paisaje regido por el agua. Aprenderás a fotografiar el movimiento, las distancias, las barcas, las viviendas y las personas sin intentar controlar aquello que sucede delante de la cámara. Trabajaremos la capacidad de esperar y de reconocer el momento en el que diferentes elementos se encuentran dentro del encuadre.

Cuando lleguemos a las comunidades del noreste, la fotografía adquirirá un significado todavía más importante. Aprenderás que, antes de fotografiar a una persona, hay que aprender a conocerla. Buscaremos el contacto, el diálogo y el consentimiento antes que la imagen, respetando siempre la voluntad de quienes encontremos. No trabajaremos en busca del sujeto exótico, sino en la capacidad de establecer una relación que pueda transformarse, cuando sea posible y exista el deseo de hacerlo, en una fotografía.

También aprenderás a fotografiar el trabajo. La agricultura, la artesanía, los mercados, las herramientas, las manos, los materiales, los gestos y los espacios domésticos nos permitirán contar a las personas a través de aquello que hacen, sin separarlas de su entorno. Trabajaremos la construcción de pequeñas secuencias narrativas, aprendiendo a combinar el retrato, el detalle, el entorno y el gesto para contar una historia más completa.

El paisaje será otro de los grandes temas del viaje. Aprenderás a no considerarlo simplemente como un fondo, sino como un elemento narrativo. La tierra roja de Ratanakiri, los bosques, las montañas de Mondulkiri y los cultivos nos permitirán trabajar la composición, la profundidad, la escala y la relación entre la figura humana y el territorio.

Al atravesar estas provincias aprenderás también a fotografiar aquello que cambia. Nuevas carreteras, cultivos, viviendas, construcciones e infraestructuras conviven con prácticas y arquitecturas tradicionales. La fotografía se convertirá así en una herramienta para observar una transformación en curso, sin juzgarla y sin intentar congelar una realidad que ya no existe.

En Phnom Penh volveremos a cambiar de registro. Después de atravesar territorios rurales y comunidades vinculadas a la tierra, trabajaremos la ciudad contemporánea: arquitectura, tráfico, mercados, obras, vida cotidiana y contrastes urbanos. Aprenderás a leer la ciudad a través de sus diferentes estratos y a construir imágenes en las que pasado y presente puedan convivir dentro del mismo encuadre.

Y después estarán las carreteras.

Durante los desplazamientos atravesaremos una Camboya que no aparece necesariamente en los programas: casas, pequeños comercios, mercados, campos, animales, personas, paisajes y situaciones cotidianas. Aprenderás a mantener la mirada abierta incluso cuando no estemos «haciendo fotografía», porque muchas veces es precisamente durante un desplazamiento cuando nace una imagen que no habíamos previsto.

Porque este viaje no está pensado para enseñarte a fotografiar una lista de lugares.

Está pensado para enseñarte a observar un territorio, a establecer una relación con las personas y a reconocer las imágenes que nacen cuando estas dos cosas se encuentran.

Y, sobre todo, aprenderás una vez más que fotografiar no significa simplemente ver.

Significa aprender a mirar.

  • UN ITINERARIO, NO UN PROGRAMA RÍGIDO

    El itinerario que encontraréis en esta página es una propuesta que nace de mi experiencia, de mi conocimiento del territorio y de mi filosofía de viaje y fotografía.

    No considero, sin embargo, este programa como un recorrido rígido e inmutable.

    Al trabajar con grupos pequeños y viajeros privados, puedo adaptar el viaje a las necesidades, los intereses y el ritmo de las personas que participan, manteniendo siempre la coherencia y el sentido del recorrido.

    Si deseáis algo diferente, podemos construir juntos un viaje 100 % personalizado: en duración, destinos, actividades, nivel de confort y, naturalmente, objetivos fotográficos.

    La propuesta que encontraréis aquí representa, por tanto, el punto de partida.

    El verdadero viaje lo construimos juntos.

    DÍA 1
    SIEM REAP

    El viaje comienza en Siem Reap.

    Después de la llegada nos trasladaremos al hotel, haremos el check-in y tendremos unas horas para descansar y recuperarnos del viaje.

    Por la tarde entraremos por primera vez en el área de Angkor.

    Quiero llevaros a Angkor Wat durante las últimas horas del día, cuando el sol empieza a bajar y la luz transforma progresivamente la piedra, las proporciones y los reflejos de la arquitectura.

    No quiero que nuestro primer encuentro con Angkor sea una carrera en busca de la fotografía perfecta. Prefiero que nos tomemos el tiempo para mirar, entender cómo cambia la luz y dejar que sea el propio lugar el que nos sugiera dónde colocarnos.

    Este será solamente nuestro primer encuentro. Durante los próximos días tendremos tiempo de entrar realmente en el mundo de Angkor, antes de empezar poco a poco a dejarlo atrás.

    OBJETIVO DEL DÍA
    Entrar en Angkor a través de la luz.
    Comenzar el viaje aprendiendo a observar antes incluso de fotografiar.

    DÍA 2
    ANGKOR

    Esta vez, el jet lag estará de nuestra parte.

    Nos levantaremos muy temprano para llegar a Ta Prohm con las primeras luces del día, cuando la temperatura todavía sea agradable y la luz suave haga todavía más evidente la relación entre la vegetación y las antiguas piedras.

    Tendremos toda la mañana para trabajar en el templo, buscando perspectivas, detalles, geometrías y, sobre todo, el diálogo constante entre las raíces de los árboles y la arquitectura.

    Después de comer haremos una pausa.

    Por la tarde llegaremos a Preah Khan, el gran templo conocido también como el «templo de la espada». Lo exploraremos con la luz de la tarde, cuando los corredores, patios y estructuras en ruinas adquieren profundidad y contraste.

    Nos quedaremos hasta las últimas horas de luz, dejando que el templo cambie delante de nuestros ojos.

    OBJETIVO DEL DÍA
    Fotografiar la relación entre naturaleza y arquitectura.
    Aprender a aprovechar la luz de la mañana y la de la tarde para contar un mismo patrimonio a través de imágenes completamente diferentes.

    DÍA 3
    ANGKOR → TONLÉ SAP

    Por la mañana cambiaremos completamente de registro.

    Dejaremos durante unas horas los grandes monumentos para acercarnos al Tonlé Sap y observar una Camboya en la que el agua no es simplemente parte del paisaje, sino una presencia que determina la manera de vivir, trabajar y desplazarse.

    Dependiendo de las condiciones del lago y del nivel del agua, llegaremos a una de las comunidades que en ese momento sea más adecuada para entrar en contacto con este entorno.

    No buscaremos la fotografía turística del «pueblo flotante». Quiero que observemos, en cambio, a las personas, las viviendas, las barcas, la pesca, los gestos cotidianos y, sobre todo, la relación entre una comunidad y un ecosistema que cambia constantemente.

    Después de comer regresaremos al área de Angkor.

    Concluiremos así nuestros tres días en la zona arqueológica, volviendo una vez más a la piedra, la vegetación y la luz.

    Me gusta la idea de que precisamente durante nuestra última tarde en Angkor empiece a estar presente el agua que encontraremos durante los días siguientes: como si el viaje comenzara lentamente a llevarnos fuera de Siem Reap.

    OBJETIVO DEL DÍA
    Pasar de la piedra al agua.
    Observar cómo un territorio puede determinar la manera de vivir y fotografiar la relación entre las personas, el entorno y el paisaje.

    DÍA 4

    SIEM REAP → STUNG TRENG

    Nos levantaremos temprano y dejaremos Siem Reap.

    A partir de hoy el viaje cambia completamente de dirección.

    La carretera nos llevará progresivamente hacia el noreste, lejos de los grandes circuitos turísticos, atravesando una Camboya rural en la que el paisaje irá cambiando lentamente delante de nuestros ojos.

    El viaje hacia Stung Treng será parte integrante de nuestra experiencia fotográfica. Casas, pequeños mercados, campos cultivados, carreteras, personas y actividades cotidianas podrán convertirse en motivos para detenernos durante el trayecto.

    Llegaremos a Stung Treng por la tarde.

    No quiero convertir esta etapa en una visita turística a la ciudad. Stung Treng será, sobre todo, nuestro punto de paso hacia el noreste y la oportunidad de entrar en contacto con el Mekong y el paisaje fluvial que rodea la ciudad.

    Por la tarde exploraremos las orillas y los alrededores del río, esperando la luz de las últimas horas del día.

    Después de tres días inmersos en la arquitectura de Angkor, será la primera vez que el territorio habrá ocupado por completo el lugar de los monumentos.

    Y mañana entraremos en el corazón del viaje.

    OBJETIVO DEL DÍA
    Dejar Angkor.
    Fotografiar el paso de una Camboya monumental a una Camboya rural y fluvial.

    DÍA 5
    STUNG TRENG → RATANAKIRI

    Después del desayuno continuaremos hacia Ratanakiri.

    El trayecto hasta Banlung no será especialmente largo, pero quiero que sea un viaje tranquilo, con la posibilidad de detenernos cuando el paisaje o alguna situación cotidiana llame nuestra atención.

    Iremos entrando progresivamente en las tierras rojas del noreste.

    Cambiarán los colores, la vegetación, las carreteras y la arquitectura. También será diferente la Camboya que encontraremos: más rural, más dispersa y mucho más vinculada al territorio.

    Después del check-in tendremos unas horas para conocer Banlung y empezar a situarnos en la provincia.

    Por la tarde podremos llegar hasta el lago volcánico de Yeak Laom, un lugar especialmente importante para la comunidad Tampuan y profundamente ligado a la historia y la espiritualidad del territorio.

    No quiero, sin embargo, que nuestro primer encuentro con Ratanakiri sea únicamente paisajístico.

    Empezaremos a conocer el contexto en el que viven las comunidades indígenas de la provincia y, sobre todo, a prepararnos para los encuentros de los días siguientes.

    OBJETIVO DEL DÍA
    Entrar en el territorio.
    Aprender a leer el paisaje antes de conocer a las personas que lo habitan.

    DÍA 6
    RATANAKIRI · COMUNIDADES INDÍGENAS

    Este será uno de los días más importantes del viaje.

    No tenemos un programa construido alrededor de la simple visita a un pueblo.

    En cambio, contaremos con un contacto local que nos permitirá, cuando las condiciones lo permitan, entrar en relación con una comunidad indígena de la zona.

    Podrán ser Tampuan, Kreung u otra comunidad con la que hayamos conseguido establecer un contacto real.

    Antes de fotografiar, hablaremos.

    Conoceremos a las personas, observaremos la vida cotidiana e intentaremos comprender su relación con el territorio. Solo después, y siempre con su consentimiento, empezaremos a fotografiar.

    El trabajo podrá centrarse en las viviendas, la agricultura, la artesanía, las herramientas, los gestos cotidianos y las relaciones familiares.

    No buscaremos vestimentas espectaculares ni situaciones creadas para nosotros.

    Buscaremos la vida.

    La jornada será deliberadamente abierta, porque quiero que sea la relación con la comunidad la que determine qué vamos a fotografiar.

    OBJETIVO DEL DÍA
    Conocer antes de fotografiar.
    Aprender a construir una relación con el sujeto y transformar el encuentro en una historia fotográfica.

    DÍA 7
    RATANAKIRI · TERRITORIO Y COMUNIDAD

    Después del primer encuentro, tendremos una segunda jornada para profundizar.

    Podremos desplazarnos hacia otra zona de la provincia, eventualmente en el área de Andoung Meas u O’Yadaw, donde viven comunidades como los Kreung y los Jarai, siempre en función de los contactos que hayamos conseguido establecer y de las condiciones locales.

    No quiero prometer una «visita a las tribus».

    Quiero prometer algo mucho más interesante: la posibilidad de entrar, con respeto, en territorios donde la relación entre comunidad, tierra e identidad sigue siendo especialmente fuerte.

    Podremos conocer a personas trabajando, observar la agricultura, atravesar pueblos, conocer las arquitecturas domésticas y, cuando sea posible, acercarnos a aspectos de la vida cultural que las propias comunidades estén dispuestas a compartir con nosotros.

    Algunos lugares o prácticas quizá no puedan fotografiarse. Y eso también formará parte de nuestro trabajo.

    Porque aprender a no hacer una fotografía puede ser tan importante como aprender a hacerla.

    OBJETIVO DEL DÍA
    Fotografiar una cultura sin convertirla en espectáculo.
    Aprender a reconocer qué puede fotografiarse, qué requiere permiso y qué simplemente debe ser observado.

    DÍA 8
    RATANAKIRI · BOSQUE, TERRITORIO Y VIDA COTIDIANA

    Tendremos todavía un día completo para explorar Ratanakiri.

    Después de haber dedicado los días anteriores sobre todo a las personas y las comunidades, hoy ampliaremos la mirada hacia el territorio.

    Bosque, tierra roja, plantaciones, cultivos, pequeños pueblos y carreteras se convertirán en elementos de una gran historia visual.

    No buscaremos necesariamente un lugar concreto.

    Quiero que aprendamos a fotografiar también durante los desplazamientos, deteniéndonos cuando algo suceda delante de nosotros: una persona trabajando, una casa, un mercado, un grupo de niños jugando —siempre respetando su privacidad— o simplemente una combinación de luz, paisaje y movimiento que merezca ser observada.

    También podremos volver a alguno de los encuentros anteriores, si la relación que hemos construido con una comunidad lo hace posible.

    Esta jornada será, por tanto, deliberadamente flexible.

    Porque después de tres días en un territorio no quiero que seamos nosotros quienes impongamos el programa.

    Quiero que sea Ratanakiri quien nos sugiera adónde ir.

    OBJETIVO DEL DÍA
    Aprender a fotografiar un territorio.
    Construir un relato en el que personas, paisaje y entorno no sean imágenes separadas, sino partes de una misma historia.

    DÍA 9
    RATANAKIRI → MONDULKIRI

    Hoy dejaremos Ratanakiri.

    Será uno de los desplazamientos más interesantes del viaje, porque atravesaremos el corazón del noreste camboyano para llegar a Mondulkiri.

    El trayecto directo entre Banlung y Sen Monorom puede recorrerse actualmente en coche en unas tres horas, aunque las condiciones de la carretera pueden variar y serán, naturalmente, determinantes a la hora de organizar el viaje.

    No quiero, sin embargo, convertir el trayecto en un simple traslado.

    El paisaje volverá a cambiar: de las tierras rojas y los bosques de Ratanakiri entraremos progresivamente en las colinas y las tierras altas de Mondulkiri.

    Al llegar a Sen Monorom haremos el check-in y tendremos unas horas para conocer la ciudad.

    Por la tarde podremos llegar hasta algún punto panorámico sobre el paisaje que nos rodea y observar cómo cambia la luz sobre las colinas.

    Será nuestro primer encuentro con el territorio Bunong.

    OBJETIVO DEL DÍA
    Cambiar de territorio.
    Fotografiar el paso entre dos paisajes y dos provincias que comparten una fuerte presencia indígena, pero que cuentan Camboya a través de entornos diferentes.

    DÍA 10

    MONDULKIRI · BUNONG

    Después de Ratanakiri, Mondulkiri también necesitará que lo vivamos sin prisas.

    Dedicaremos la jornada al territorio Bunong y, sobre todo, a un encuentro organizado con un referente local o con una comunidad con la que sea posible establecer una relación respetuosa.

    La jornada podrá llevarnos entre campos, viviendas, cultivos, bosque y pequeños pueblos.

    Podremos conocer el trabajo cotidiano, el uso de la tierra, la arquitectura y algunos aspectos de la cultura Bunong que las personas que encontremos estén dispuestas a compartir con nosotros.

    También aquí la fotografía vendrá después del encuentro.

    No buscaremos imágenes «exóticas», sino fotografías capaces de contar la vida de personas contemporáneas, su trabajo, su entorno y una cultura que continúa transformándose.

    Por la tarde podremos ampliar nuestro relato al paisaje de Mondulkiri, caracterizado por colinas, bosques y grandes espacios abiertos.

    Será nuestra última gran inmersión en el territorio.

    Mañana regresaremos hacia la capital.

    OBJETIVO DEL DÍA
    Entrar en relación con el territorio Bunong.
    Aprender a contar una comunidad a través de las personas, el trabajo y el entorno en el que vive.

    DÍA 11
    MONDULKIRI → PHNOM PENH

    Después del desayuno dejaremos Sen Monorom y comenzaremos nuestro viaje hacia Phnom Penh.

    Será una jornada de transición, pero no quiero que sea simplemente un día de carretera.

    A medida que descendamos de las montañas, el paisaje volverá a cambiar. Las colinas dejarán paso a las llanuras, las carreteras estarán cada vez más transitadas y el paisaje rural empezará a transformarse progresivamente en urbano.

    Podremos decidir detenernos durante el trayecto cuando encontremos algo que merezca ser fotografiado.

    Llegaremos a Phnom Penh por la tarde.

    Después del check-in y una pausa, volveremos a salir para empezar a fotografiar la capital.

    Después de varios días entre bosques, pueblos y territorios rurales, el tráfico, la arquitectura, los mercados y la densidad de la ciudad crearán un contraste deliberadamente fuerte.

    Quiero que Phnom Penh nos parezca casi otro país.

    En realidad, es la misma Camboya.

    Simplemente es otra de sus caras.

    OBJETIVO DEL DÍA
    Pasar del territorio a la ciudad.
    Observar cómo cambia el paisaje cuando la vida rural deja paso a la Camboya urbana.

    DÍA 12
    PHNOM PENH → ITALIA

    Nuestro último día estará dedicado a la Phnom Penh contemporánea.

    Después de haber atravesado el país desde Angkor hasta el Tonlé Sap, desde el Mekong hasta las tierras rojas de Ratanakiri, desde las comunidades indígenas hasta las montañas de Mondulkiri, quiero que miremos la capital con otros ojos.

    Visitaremos algunos de los lugares que mejor cuentan la transformación de la ciudad: mercados, calles, arquitectura, pagodas, nuevos edificios y espacios en los que el pasado sigue conviviendo con un presente que cambia a gran velocidad.

    No será necesario llenar cada hora.

    Durante el viaje ya habremos aprendido que algunas de las fotografías más interesantes nacen precisamente cuando dejamos espacio para lo imprevisto.

    Antes de partir tendremos todavía tiempo para fotografiar, observar y, simplemente, vivir una última vez la ciudad.

    El viaje termina aquí.

    Pero aquello que hemos aprendido a ver durante el camino seguirá viajando con nosotros.

    OBJETIVO DEL DÍA
    Concluir el viaje en la Camboya contemporánea.
    Aprender a reconocer, dentro de una ciudad en transformación, las huellas de todo aquello que hemos encontrado a lo largo del camino.

    NOTA ORGANIZATIVA

    El itinerario ha sido diseñado para permitirnos dedicar tiempo real a la fotografía, la observación y, sobre todo, a los encuentros con las comunidades locales.

    Por este motivo, algunas actividades en las zonas de Ratanakiri y Mondulkiri se definirán en función de los contactos disponibles, de las condiciones locales y de la voluntad de las comunidades de recibirnos.

    No consideramos ninguna comunidad indígena como una atracción turística. Los encuentros se organizarán a través de referentes locales y tendrán lugar siempre respetando a las personas, sus espacios, sus costumbres y sus normas.

    También algunas localizaciones podrán cambiar en función de las condiciones meteorológicas, el estado de las carreteras, el nivel del agua y las circunstancias locales.

    El objetivo no será, por tanto, seguir un programa rígido a cualquier precio, sino mantener intacto el sentido del viaje y adaptarnos a la realidad de Camboya.

    Porque en este viaje, más que en cualquier otro, el territorio será parte del programa.

  • Antes de viajar a Camboya quiero contaros algunas cosas sobre el país que vamos a recorrer.

    No porque sea necesario llegar preparados para un examen de historia, sino porque creo que conocer un lugar es el primer paso para aprender a mirarlo.

    En este segundo viaje recorreremos una Camboya muy diferente de la primera.

    Partiremos una vez más de Angkor, porque no podemos conocer este país sin atravesar su historia más monumental. Pero esta vez dejaremos progresivamente atrás los grandes templos para seguir el agua hacia el noreste, cruzar el Mekong y llegar a las tierras altas de Stung Treng, Ratanakiri y Mondulkiri.

    Aquí el paisaje cambia por completo.

    La gran llanura deja paso a la tierra roja, los bosques, las colinas, las plantaciones y territorios en los que la relación entre las personas y el entorno tiene una historia mucho más antigua que las fronteras del Estado camboyano moderno.

    Es también la parte del país en la que conoceremos diferentes comunidades indígenas, entre ellas los Tampuan, Kreung, Jarai, Brao y Bunong.

    Y precisamente aquí quiero detenerme un momento.

    No utilizaré la palabra «tribus».

    No porque estas comunidades pertenezcan a un pasado remoto, sino exactamente por lo contrario: son comunidades contemporáneas, con sus propias lenguas, culturas, sistemas de conocimiento, familias, actividades económicas y problemas actuales. Viven en un país que cambia rápidamente y afrontan, como el resto de Camboya, una relación cada vez más compleja entre tradición, economía, propiedad de la tierra, desarrollo y futuro.

    Por eso, durante el viaje, no iremos en busca de «pueblos tribales» que visitar y fotografiar. Buscaremos personas, buscaremos relaciones e intentaremos comprender un territorio antes de fotografiarlo. Porque esta Camboya no puede comprenderse únicamente a través de sus monumentos.

    Hay que atravesar su tierra, escuchar a sus comunidades y observar cómo un paisaje aparentemente inmóvil está cambiando muy rápidamente. Y después llegaremos a Phnom Penh.

    Después de atravesar el agua, el bosque, las montañas y los territorios de las comunidades indígenas, la capital será la última transformación del viaje: una ciudad contemporánea hecha de tráfico, mercados, obras, arquitecturas, nuevas infraestructuras y una población joven que mira hacia el futuro.

    Lo que haremos, por tanto, será atravesar Camboya de un extremo a otro de su historia. Desde la piedra de Angkor hasta las aguas del Tonlé Sap. Del Mekong a la tierra roja de Ratanakiri. De los bosques del noreste a las montañas de Mondulkiri. De los territorios ancestrales de las comunidades indígenas a la Phnom Penh del siglo XXI.

    Pero antes de fotografiar todo esto, quiero que aprendamos a conocerlo; porque un lugar no se vuelve interesante cuando llegamos con una cámara.

    Se vuelve interesante cuando empezamos a comprender aquello que estamos mirando.

  • El tipo y la elección de los alojamientos dependerán del número de participantes, de la disponibilidad y de las condiciones del viaje. Prefiero elegir los alojamientos en función del grupo y del territorio que estamos atravesando, en lugar de construir un itinerario alrededor de una determinada cadena hotelera.

    Buscaremos principalmente pequeños hoteles, guesthouses y alojamientos gestionados por empresarios locales, especialmente en las zonas más rurales y menos turísticas del noreste.

    Es una elección que hago siempre que es posible.

    No porque una gran cadena hotelera sea necesariamente peor, sino porque, cuando viajamos por un territorio, prefiero que una parte mayor de nuestros gastos permanezca dentro de la economía local: en los alojamientos, los restaurantes, los transportes, los guías, los pequeños productores y los servicios de las comunidades que encontramos.

    De este modo, el viaje no se convierte únicamente en una manera de atravesar un país, sino que puede contribuir, aunque sea en pequeña medida, a apoyar a las personas que viven y trabajan en él.

    Naturalmente, en las zonas más remotas no siempre tendremos la posibilidad de elegir entre muchos alojamientos. En algunos lugares, la prioridad será encontrar un lugar limpio, seguro y confortable, adecuado al territorio en el que nos encontremos.

    El lujo, para mí, no es dormir en un gran resort.

    Es poder llegar al final del día, dejar la cámara sobre la mesa, darse una ducha, cenar juntos y saber que al día siguiente estaremos preparados para seguir explorando.

    Por eso buscaremos siempre el equilibrio adecuado entre comodidad, autenticidad y respeto por el territorio.

  • Para este viaje dispondremos de un conductor privado durante todo el itinerario.

    Las distancias serán importantes, especialmente durante el recorrido por el noreste del país, y contar con un vehículo privado nos permitirá viajar con mayor comodidad y, sobre todo, con la libertad que necesitamos para la fotografía.

    No estaremos sujetos a los horarios del transporte público y podremos detenernos cuando encontremos algo que merezca ser observado: una casa, un mercado, una carretera, un paisaje, una escena de la vida cotidiana o, simplemente, una luz especial.

    El recorrido será, por tanto, parte integrante del viaje.

    Las condiciones de las carreteras pueden variar en función de la estación, las lluvias y el territorio que atravesemos. Por eso, los desplazamientos pueden requerir más tiempo del previsto y el itinerario podrá adaptarse a las condiciones reales.

    No tenemos que llegar lo más rápido posible.

    Tenemos que llegar mirando.

  • No es necesario tener un equipo fotográfico específico para participar en este Photo Tour.

    Trabajaremos con situaciones muy diferentes: arquitectura, paisaje, fotografía documental, retratos, trabajo, agua, pueblos y fotografía urbana.

    Por eso recomiendo llevar un equipo versátil y ligero, que nos permita cambiar rápidamente de perspectiva sin convertir la mochila fotográfica en un peso durante las jornadas más largas.

    CÁMARA

    Una cámara mirrorless o réflex es, naturalmente, la solución ideal.

    Es recomendable llevar al menos una batería de repuesto y suficientes tarjetas de memoria.

    Si tenéis dos cuerpos de cámara, pueden resultar especialmente útiles durante las jornadas dedicadas a la fotografía documental, ya que nos permitirán tener diferentes focales preparadas.

    OBJETIVOS

    No es necesario llevar una colección completa de objetivos.

    Un gran angular será muy útil para la arquitectura de Angkor, los paisajes y los espacios urbanos.

    Un zoom estándar será probablemente el objetivo más versátil del viaje, útil para la fotografía cotidiana, los pueblos y durante los desplazamientos.

    Un teleobjetivo o un zoom medio-largo puede resultar interesante para trabajar los detalles, comprimir los planos del paisaje y fotografiar determinadas situaciones a distancia, especialmente en el Tonlé Sap y en la costa.

    Si tenéis un objetivo luminoso para retrato, naturalmente podréis utilizarlo, pero no es imprescindible.

    TRÍPODE

    El trípode no es obligatorio.

    Puede resultar útil para algunas fotografías de arquitectura o para trabajar con velocidades de obturación más lentas, pero durante gran parte del viaje preferiremos mantener la máxima libertad de movimiento.

    FILTROS

    Un filtro polarizador puede resultar interesante para trabajar el cielo, el agua y algunas superficies reflectantes.

    Pero no es imprescindible.

    PROTECCIÓN CONTRA EL POLVO Y EL AGUA

    Durante el viaje encontraremos polvo, tierra, humedad y, naturalmente, agua.

    Por eso es recomendable llevar una protección sencilla para la cámara, especialmente durante las excursiones en barco y los días de lluvia.

    Una pequeña bolsa o funda impermeable para la cámara, las baterías y las tarjetas será suficiente.

    Y, SOBRE TODO

    Llevad el equipo que conocéis.

    Este no es el viaje para comprar una cámara nueva tres días antes de partir.

    Una cámara sencilla que sepáis utilizar bien será mucho más útil que un equipo sofisticado que no conozcáis.

    Durante el Photo Tour trabajaremos, sobre todo, la capacidad de observar, elegir e interpretar.

    Porque, al final, el equipo puede ayudarnos a hacer una fotografía.

    Pero no puede decirnos qué fotografía hacer.

  • Mis Photo Tours en Camboya se realizan durante los meses de octubre, noviembre, diciembre, enero y febrero, coincidiendo así con el paso de la estación de lluvias a la estación seca.

    Es un periodo especialmente interesante para viajar y fotografiar el país, precisamente porque Camboya cambia mucho a lo largo de estos meses.

    En octubre, el paisaje todavía está profundamente marcado por las lluvias: la vegetación es exuberante, los campos están verdes, los ríos y los lagos llevan mucha agua y el cielo puede regalarnos nubes, tormentas y una luz muy diferente de la que encontraremos durante los meses más secos.

    A partir de noviembre, el clima empieza a estabilizarse poco a poco. Las precipitaciones disminuyen, los días suelen ser más secos y la luz cambia al mismo tiempo que cambia el paisaje.

    Diciembre, enero y febrero corresponden ya a la estación seca. Las lluvias son normalmente mucho menos frecuentes, el cielo tiende a ser más estable y las temperaturas suelen ser más agradables que durante los meses más calurosos del año.

    Pero no debemos pensar en la estación seca como una época en la que el clima es simplemente «mejor».

    Es, sencillamente, diferente.

    OCTUBRE

    Octubre es un mes de transición entre la estación de lluvias y la estación seca.

    Todavía podemos encontrarnos con días muy húmedos y lluvias importantes, pero precisamente estas condiciones pueden transformar por completo el paisaje.

    La vegetación está especialmente exuberante, los campos están verdes y el agua adquiere un papel todavía más importante en la vida cotidiana.

    La luz también puede ser muy interesante.

    El cielo cubierto, las nubes que cambian rápidamente, la luz que se filtra entre una lluvia y otra y las superficies mojadas pueden crear atmósferas completamente diferentes de las que normalmente asociamos con Camboya.

    Durante este periodo tendremos que estar preparados para adaptar el ritmo de la jornada a las condiciones meteorológicas.

    Una lluvia puede hacernos cambiar de planes, esperar unos minutos o simplemente buscar otro punto de observación.

    Pero también puede regalarnos una fotografía que no habríamos podido hacer en un día soleado.

    NOVIEMBRE

    En noviembre, la estación seca empieza poco a poco a sustituir a la temporada de lluvias.

    Las precipitaciones disminuyen y el clima se vuelve generalmente más estable, aunque todavía podemos encontrarnos con algún día húmedo o algún episodio de lluvia.

    Es un momento especialmente interesante para recorrer el país porque el paisaje todavía conserva parte de la riqueza de la estación de lluvias, mientras que las condiciones son cada vez más favorables para pasar muchas horas al aire libre.

    Para nosotros, los fotógrafos, significa poder trabajar con una gran variedad de situaciones: mañanas luminosas, cielos todavía cambiantes, vegetación intensa y una luz que se transforma rápidamente a lo largo del día.

    DICIEMBRE

    En diciembre, la estación seca ya está generalmente consolidada.

    Las lluvias son menos frecuentes y los días suelen ser más estables, lo que facilita organizar las actividades al aire libre y los desplazamientos.

    Las primeras horas de la mañana pueden ser especialmente agradables y nos permitirán comenzar nuestras jornadas fotográficas con temperaturas más suaves.

    Durante el día el calor sigue presente, especialmente en las zonas más bajas del país, pero el clima suele ser más agradable que durante los meses más calurosos del año.

    También es una época en la que la luz puede ser muy nítida, creando condiciones especialmente interesantes para trabajar la arquitectura, el paisaje y la fotografía documental.

    ENERO

    Enero es generalmente uno de los meses más secos y relativamente más frescos del año en Camboya.

    Las precipitaciones son normalmente muy escasas y los días suelen ser luminosos y estables.

    Es un periodo especialmente favorable para nuestros Photo Tours porque pasaremos muchas horas al aire libre: caminaremos entre los templos, recorreremos pueblos y mercados, atravesaremos carreteras rurales y dedicaremos tiempo a la fotografía sin tener que estar continuamente pendientes de la lluvia.

    En el noreste del país, especialmente en las zonas más altas de Ratanakiri y Mondulkiri, las primeras horas de la mañana pueden ser bastante más frescas que en las llanuras.

    Una chaqueta ligera o una camisa de manga larga pueden resultar útiles por la mañana, aunque pocas horas después probablemente volvamos a necesitar protegernos del sol.

    FEBRERO

    En febrero, el clima sigue siendo generalmente seco, pero las temperaturas empiezan a subir poco a poco.

    Los días pueden ser más calurosos, especialmente durante las horas centrales, mientras que las primeras horas de la mañana y el final de la tarde siguen siendo los momentos más agradables para trabajar al aire libre.

    Las lluvias suelen ser todavía escasas y las condiciones continúan siendo favorables para recorrer el país.

    Por eso, siempre que sea posible, intentaremos aprovechar la luz de las primeras horas de la mañana y la de la tarde, dejando las horas más calurosas para las pausas, los desplazamientos o las actividades que podamos realizar protegidos del sol.

    EL CLIMA FORMA PARTE DEL VIAJE

    Durante nuestros Photo Tours pasaremos muchas horas al aire libre.

    Caminaremos, nos desplazaremos entre territorios diferentes, entraremos en mercados, pueblos y comunidades, atravesaremos paisajes rurales y pasaremos mucho tiempo con la cámara en la mano.

    Por eso será importante beber con regularidad, protegerse del sol y vestir de manera adecuada.

    Un sombrero, unas gafas de sol, crema solar y una botella de agua serán compañeros prácticamente diarios.

    Pero también recomiendo llevar siempre algo para protegerse de la lluvia, especialmente durante los meses de octubre y noviembre.

    Y, sobre todo, debemos estar preparados para aceptar que el clima forma parte del viaje.

    Una tormenta puede cambiar nuestros planes.

    Una nube puede transformar completamente una fotografía.

    Una carretera mojada puede cambiar la luz.

    Un cielo cubierto puede hacer que un paisaje sea completamente diferente de aquel que habíamos imaginado.

    También el nivel del agua, las condiciones de las carreteras y el ritmo de las actividades pueden variar en función de la estación.

    Por eso nuestros itinerarios siempre tienen cierto margen de flexibilidad.

    No podemos decidir el tiempo.

    Pero sí podemos decidir cómo mirarlo.

    Y quizá esa sea precisamente una de las cosas más bonitas de la fotografía: aprender a trabajar con lo que tenemos delante, en lugar de esperar a que el mundo se presente exactamente como lo habíamos imaginado.

  • Este Photo Tour es adecuado para personas con una condición física normal y acostumbradas a viajar de manera dinámica.

    No es necesario ser deportista ni tener una preparación física especial, pero es importante sentirse cómodo caminando durante algunas horas, pasando bastante tiempo al aire libre y afrontando jornadas en las que alternaremos visitas, fotografía, desplazamientos y encuentros con las comunidades locales.

    En Angkor caminaremos por terrenos irregulares y pasaremos varias horas al aire libre, a menudo comenzando temprano el día.

    En el noreste del país el terreno será diferente. Ratanakiri y Mondulkiri nos llevarán por carreteras rurales, bosques, campos, colinas y pueblos, y algunas de las situaciones que encontraremos pueden requerir caminar sobre superficies menos regulares.

    No haremos trekkings exigentes, ni ese es el objetivo del viaje.

    Dispondremos de un conductor privado y de un vehículo a nuestra disposición, lo que nos permitirá reducir los desplazamientos a pie y adaptar el ritmo de cada jornada a las condiciones del territorio y a las necesidades del grupo.

    Habrá, eso sí, jornadas intensas y desplazamientos relativamente largos.

    También hay que tener en cuenta el clima: el sol, el calor y la humedad pueden aumentar la sensación de cansancio, mientras que en las tierras altas del noreste las primeras horas de la mañana pueden ser sorprendentemente frescas.

    Por eso considero que el nivel físico de este viaje es **medio**: no requiere entrenamiento deportivo, pero sí una buena autonomía personal, curiosidad y disposición para vivir una jornada fuera de la zona de confort.

    **EL NIVEL FOTOGRÁFICO**

    No se requiere experiencia fotográfica profesional.

    El Photo Tour está abierto tanto a fotógrafos con experiencia como a personas que quieran profundizar en su propia manera de fotografiar.

    Durante el viaje trabajaremos la lectura de la luz, la composición, la fotografía documental, la relación entre las personas y su entorno, el paisaje, la arquitectura y, sobre todo, la capacidad de construir un relato fotográfico.

    Conocer a personas y comunidades diferentes nos permitirá trabajar además un aspecto fundamental de la fotografía documental: aprender a observar antes de fotografiar, establecer una relación y comprender cuándo una fotografía es posible y cuándo, en cambio, es más importante bajar la cámara.

    No importa qué cámara tengáis.

    Es mucho más importante tener curiosidad, capacidad de observación y disposición para ponerse a prueba.

    **UN VIAJE PARA VIVIRLO, NO PARA CORRER**

    El programa es intenso porque en doce días recorreremos una parte muy amplia de Camboya, desde las llanuras de Siem Reap hasta las tierras altas del noreste y, finalmente, la capital.

    Pero no quiero que el viaje se convierta en una carrera contra el tiempo.

    Tendremos un itinerario preciso, pero también la flexibilidad necesaria para detenernos cuando una situación merezca nuestra atención, esperar una determinada luz, hablar con una persona o, simplemente, tomarnos un descanso.

    Sobre todo en Ratanakiri y Mondulkiri, el tiempo dedicado a las comunidades no puede medirse únicamente en horas.

    Antes de fotografiar tendremos que conocer.

    Y para conocer, a veces, simplemente hay que detenerse.

    Porque una buena fotografía no nace necesariamente cuando tenemos delante el lugar más importante del día.

    A veces nace cuando decidimos quedarnos cinco minutos más.

  • El grupo estará compuesto por un máximo de 6 participantes.

    He elegido deliberadamente mantener mis Photo Tours en un formato muy reducido.

    Seis personas nos permiten movernos con mayor libertad, utilizar nuestro transporte privado con mayor facilidad, detenernos cuando encontremos algo interesante y, sobre todo, relacionarnos con los lugares y con las personas sin crear un grupo demasiado numeroso.

    En este viaje, el tamaño del grupo será todavía más importante.

    Cuando entremos en contacto con comunidades rurales e indígenas, no quiero que nuestra presencia se convierta en un pequeño grupo de turistas que llega, fotografía y se marcha.

    Quiero que podamos presentarnos, conocer a las personas, hablar con ellas y, cuando sea posible y exista el deseo de hacerlo, fotografiarlas.

    Un grupo de seis personas es lo suficientemente pequeño como para permitirnos movernos con discreción y lo suficientemente grande como para compartir la experiencia, las imágenes y todo lo que aprenderemos a lo largo del camino.

    Para mí, el número de participantes no es solo una cuestión organizativa.

    Forma parte de la manera en que quiero viajar, establecer relaciones y fotografiar.

    Grupo pequeño. Más libertad. Más tiempo para mirar.

5.- NUESTRA MANERA DE VIAJAR

Viajar juntos significa compartir mucho más que un itinerario.

Significa aprender a mirar un mismo lugar a través de ojos diferentes, esperar juntos una determinada luz, detenernos cuando algo despierta nuestra curiosidad y aceptar que, muchas veces, la fotografía más interesante es precisamente aquella que no habíamos previsto.

Durante este viaje no seremos simplemente visitantes.

Intentaremos ser huéspedes respetuosos de los lugares y de las personas que atravesamos.

Esto será especialmente importante cuando entremos en contacto con las comunidades del noreste de Camboya.

No iremos en busca de «tribus» que fotografiar.

Conoceremos personas.

Personas que tienen su propia historia, su propia cultura, su propia vida cotidiana y, sobre todo, el derecho a decidir cuánto desean compartir con nosotros.

Por eso, cuando fotografiemos a alguien, buscaremos ante todo un contacto.

No entraremos en una comunidad con la cámara ya preparada, sino que intentaremos presentarnos, hablar, escuchar y comprender quién tenemos delante.

Solo después, cuando sea posible y exista el deseo de hacerlo, llegará la fotografía.

Y también debemos estar preparados para la posibilidad de que alguien no quiera ser fotografiado, de que un lugar no pueda fotografiarse o de que una situación simplemente requiera observar sin intervenir.

No todas las fotografías tienen que hacerse.

A veces, el gesto más respetuoso es bajar la cámara.

Viajaremos con curiosidad, pero sin pretender que todo tenga que parecerse a aquello que conocemos. Camboya tiene sus propios tiempos, sus propios ritmos, sus contradicciones y su manera de vivir.

Nosotros intentaremos escucharlos.

Habrá monumentos que hemos elegido cuidadosamente, carreteras que atravesaremos sin saber exactamente qué encontraremos e encuentros que surgirán gracias a las relaciones que vayamos construyendo a lo largo del camino.

Habrá fotografías que prepararemos con atención y otras que nacerán simplemente porque, en algún momento del camino, algo nos habrá hecho decir:

«Paremos aquí».

No buscamos volver a casa con la tarjeta de memoria llena.

Buscamos volver con imágenes que tengan algo que contar.

Por eso, nuestra manera de viajar es sencilla:

conocer antes de fotografiar.
mirar antes de juzgar.
establecer una relación antes de disparar.

Y después, cuando llegue el momento adecuado, pulsar el botón.

6.- COMO RESERVAR

La solicitud de participación en un Photo Tour puede realizarse a través del formulario de inscripción disponible en la web o mediante contacto directo.

Una vez recibida la solicitud, se comprobará la disponibilidad y se facilitará toda la información necesaria para proceder a la reserva.

PAGO

Para los Photo Tours con salida en 2026, la reserva requiere:

* 50 % del precio total en el momento de confirmar la reserva.
* 50 % del precio total hasta 45 días antes de la fecha de salida.

El pago se realizará mediante transferencia bancaria a las coordenadas bancarias que se facilitarán en el momento de la reserva.

La salida se considerará confirmada una vez alcanzado el número mínimo de participantes indicado en la ficha del Tour.

Por tanto, una simple solicitud de información o de participación no implica, por sí misma, la confirmación definitiva de la reserva.

CONDICIONES DE CANCELACIÓN

El participante podrá renunciar al viaje según las modalidades y los plazos indicados en las condiciones específicas de cada Photo Tour.

Las cantidades que eventualmente se retengan en caso de cancelación dependerán de los servicios ya contratados o comprometidos en nombre del participante y de las condiciones aplicables al viaje.

Las condiciones de cancelación aplicables a este Tour se comunicarán en el momento de la reserva y formarán parte de las condiciones de participación.

CONFIRMACIÓN DE LA SALIDA

Algunos Photo Tours se confirman únicamente una vez alcanzado el número mínimo de participantes.

En caso de que la organización no confirme la salida, las cantidades que eventualmente se hayan abonado para la reserva del viaje serán reembolsadas de acuerdo con las condiciones comunicadas en el momento de la inscripción.

Por este motivo, antes de contratar servicios personales no reembolsables, como vuelos internacionales, se recomienda esperar a la confirmación definitiva de la salida.

SEGURO

Se recomienda encarecidamente contratar un seguro de viaje adecuado al destino y a las características del Tour, que incluya al menos asistencia sanitaria, gastos médicos, cancelación y, cuando sea necesario, repatriación.

Cualquier seguro incluido en el precio del Tour se indicará siempre en la sección «El precio incluye».

DOCUMENTACIÓN Y VISADOS

Es responsabilidad del participante comprobar que dispone de toda la documentación necesaria para el viaje, incluido un pasaporte válido, los visados correspondientes, autorizaciones u otros documentos exigidos por las autoridades del país visitado.

La organización facilitará, en la medida de lo posible, información sobre los requisitos de entrada conocidos en el momento de la reserva.

ORGANIZACIÓN Y PROVEEDORES LOCALES

Dependiendo del destino, algunos servicios del viaje pueden ser organizados y prestados por operadores, agencias, guías, conductores, alojamientos u otros profesionales locales seleccionados en colaboración con la organización del Tour.

Cuando un Tour sea organizado a través de un tour operador o una agencia colaboradora, este se indicará en la documentación contractual y asumirá el papel y las responsabilidades previstas por la normativa aplicable.

EL PAPEL DE MARCOS DOMINGO

Marcos Domingo acompaña personalmente los Photo Tours y se ocupa de la parte fotográfica, creativa y experiencial.

Su función incluye el diseño de la experiencia fotográfica, la dirección de las actividades fotográficas, el intercambio con los participantes y el acompañamiento durante el viaje.

Dependiendo del destino, algunos servicios turísticos y logísticos pueden estar a cargo de operadores locales o de un tour operador o agencia colaboradora.

MODIFICACIONES DEL PROGRAMA

Un viaje puede sufrir modificaciones respecto al programa publicado por razones operativas, logísticas, meteorológicas, de seguridad, de disponibilidad de los proveedores o por otras circunstancias que no puedan preverse en el momento de diseñarlo.

El objetivo será siempre mantener, en la medida de lo posible, la experiencia, el carácter y los objetivos del viaje, adaptando eventualmente el itinerario a las circunstancias.

En los Photo Tours, por tanto, el programa debe entenderse como una estructura de viaje y no como una secuencia inmutable de actividades.

ACEPTACIÓN DE LAS CONDICIONES

Antes de confirmar la reserva, el participante recibirá toda la información relativa al viaje, los servicios incluidos y excluidos, las modalidades de pago y las condiciones de cancelación.

La confirmación de la reserva implica la aceptación de las condiciones aplicables al Photo Tour correspondiente.

EL PRECIO INCLUYE

* 11 noches de alojamiento en hoteles con desayuno incluido.
* La presencia de Marcos Domingo como Photo Tour Leader y fotógrafo durante todo el viaje.
* Todos los traslados y desplazamientos terrestres previstos en el programa en vehículos privados.
* Los traslados en barco y ferry previstos en el itinerario.
* Las entradas a los yacimientos arqueológicos, museos y demás visitas indicadas en el programa.
* Las excursiones y actividades previstas en el programa.
* Las embarcaciones privadas previstas durante las actividades fotográficas.
* Guías locales y asistencia local cuando sean necesarios.
* Las tasas locales correspondientes a los servicios incluidos en el programa.

EL PRECIO NO INCLUYE

* Vuelo internacional desde/hacia Camboya.
* Visado de entrada en Camboya.
* Seguro médico y seguro de viaje.
* Seguro de cancelación del viaje.
* Comidas y bebidas, salvo aquellas que estén expresamente indicadas como incluidas en el programa.
* Gastos personales.
* Propinas para conductores, guías locales y personal.
* Cualquier actividad, excursión o servicio adicional no previsto en el programa.
* Cualquier suplemento derivado de modificaciones del itinerario solicitadas por el participante.
* Todo aquello que no esté expresamente indicado en el apartado «El precio incluye».

VISADO PARA CAMBOYA

Los ciudadanos italianos necesitan un visado turístico para entrar en Camboya.

Es posible solicitar el Tourist Visa (Visa T), de entrada única y con una estancia de hasta 30 días.

Coste: 30 USD.

El visado puede solicitarse online a través de la página web oficial del Gobierno de Camboya:

Official Cambodia e-Visa

El pasaporte debe tener una validez residual superior a seis meses en el momento de entrar en el país. La página web oficial indica, además, un plazo de tramitación de aproximadamente 3 días laborables.

Se recomienda comprobar los requisitos y las condiciones actualizadas antes de viajar.

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Y, sobre todo, qué te gustaría descubrir de ti mismo a través de la fotografía.

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